Llegó temprano la tan ansiada temporada de calor a Aguascalientes, y con ella, nuestro evento sorpresa favorito que ya se volvió tradición: el inminente riesgo de quedarnos a oscuras. Así es, el Centro Nacional de Control de Energía (CENACE) y la Comisión Federal de Electricidad (CFE) nos han hecho el enorme favor de alertarnos sobre la posibilidad de apagones debido a la altísima demanda eléctrica. Al parecer, el capricho ciudadano de intentar no derretirse en vida durante las horas pico de calor resulta ser una carga demasiado pesada para el sistema.
Si te indigna la idea de sudar en la penumbra, Eduardo Llamas Esparza, expresidente de la FECIME, nos recuerda que no debemos dramatizar, pues esta precariedad ya es toda una tradición nacional. Estamos festejando con mucho orgullo 17 años consecutivos en los que "se ha tirado carga" y provocado apagones en distintas partes del país. ¡Nuestro sistema de cortes de energía está a un año de cumplir la mayoría de edad! Y, por supuesto, Aguascalientes no está exento de ganarse su boleto en esta oscura y calurosa lotería.
¿Y cuál es la magistral solución para evitar el colapso del suministro eléctrico tras casi dos décadas de advertencias? Las autoridades apuntan directo a tu enchufe: ¡desconecta el cargador del celular!. Para evitar el apocalipsis, nos recomiendan adoptar una "cultura de ahorro" que mágicamente nos salvará, la cual incluye apagar las luces antes de salir, usar focos ahorradores y revisar que los aires acondicionados no consuman demasiada energía. Además, nos suplican que si nos damos el lujo de instalar un equipo de climatización, contratemos a un técnico certificado en lugar de al vecino que vio un tutorial, para así "garantizar un buen servicio".
Pero, por favor, no se atrevan a culpar únicamente a la pobre y sacrificada CFE. Aunque el especialista reconoce que la paraestatal "tiene deficiencias", la triste realidad es que la culpa es una "responsabilidad compartida". Así que, en parte, la culpa es tuya como consumidor, en especial porque a la gente aparentemente le fascina andar derribando postes de luz a choques, lo cual no hace más que agravar las fallas.
Así que ya lo sabes, para la próxima vez que te quedes sin luz a 35 grados centígrados, no le exijas demasiado a la paraestatal; mejor siéntate a reflexionar en la oscuridad sobre por qué dejaste conectada la computadora.
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