¿Sientes que Aguascalientes es la potencia mundial que se despega del suelo de tan fuertota? Pues siéntate, porque el Índice de Competitividad Regional (ICR) 2026 del IMCO ha llegado para bajarnos de la nube del copy-paste local. Resulta que la competitividad es como la gripe: contagiosa. El IMCO lo llama elegantemente "efecto de vecindad", lo que básicamente significa que si a tus vecinos les va mal, a ti te va a salpicar el desastre, independientemente de qué tan bonito pintes tus gráficas.
Aunque nos encante ver mapas coloridos donde el Noreste se lleva el oro (verde) y el Istmo se queda llorando en el rincón (rojo intenso), lo verdaderamente "divertido" está en leer las letras chiquitas. Según el análisis de 2026, tenemos cuatro maravillosos obstáculos que están frenando a Aguascalientes para alcanzar el orgásmico ascenso al nirvana del primer mundo.
1. La Informalidad Laboral: Porque pagar impuestos es mainstream
¿Para qué queremos prestaciones de ley cuando somos expertos en vivir al día? El IMCO destaca la alta informalidad laboral como un freno de mano colosal. Resulta que, curiosamente, a la gente talentosa le gusta tener seguridad social y contratos reales, por lo que este pequeño detalle limita la atracción de talento. Un aplauso para Aguascalientes, donde la informalidad subió al 42% en 2025; nada grita "ven a trabajar aquí" como la incertidumbre total.
2. Inseguridad: El mejor repelente de capitales
¿Quién necesita un departamento de retención de inversiones cuando tienes al crimen organizado haciendo el trabajo sucio? El reporte señala que la inseguridad debilita la retención de inversión. Es lógica pura: a los empresarios les encantan las emociones fuertes, pero al parecer, que les secuestren la mercancía o les cobren piso no es el tipo de adrenalina que buscaban para sus carteras. Y si a eso le agregamos el eterno cuento que 'refuerza-refuerza-refuerza-y-requete-refuerza' de nuestras autoridades, y todo sigue igual, pues es veneno puro para atraer inversiones.
3. Inversión Extranjera Directa (IED): Brillando por su ausencia
Si pensaban que el nearshoring nos iba a salvar mágicamente a todos, piénsenlo dos veces. Se reporta una caída en la llegada de inversión extranjera directa. Al parecer, los inversionistas extranjeros revisaron nuestros "semáforos económicos" —esos que pintamos de naranja y rojo cuando crecemos un vergonzoso y mediocre 2.1% anual— y decidieron que mejor pasaban de largo.
4. Desigualdad Salarial: Porque compartir no es lo nuestro
Finalmente, el broche de oro: la elevada desigualdad salarial. Este factor dificulta la retención de talento. ¿La lógica regional? "Vamos a pagarles una miseria a los de abajo y mucho a los de arriba, seguro eso crea un ambiente laboral súper sano". Incluso estados "competitivos" sufren para bajar su coeficiente de Gini a niveles decentes. Si el talento se va, no es porque sean malagradecidos, es que quizás tienen esa mala costumbre de comer tres veces al día.
En resumen, podemos seguir llenando de colores los mapas y celebrando que Aguascalientes tenga una calificación de 83.75 puntos en los semáforos locales, pero mientras sigamos cultivando la informalidad, la inseguridad y la desigualdad con tanto esmero, nuestra competitividad regional seguirá siendo tan sólida como un castillo de cartas en un huracán.
¡Felicidades a las regiones en rojo! Al menos son consistentes.
