Parece que en la Secretaría de Seguridad Pública del Estado (SSPE) de Aguascalientes les encanta poner la misma canción en repetición. Como si fuera un disco rayado, Antonio Martínez Romo ha salido una vez más a "informar" lo que ya nos tiene hasta el queque desde que inició el año: que están vigilando las fronteras.
Y es que, siendo honestos, sólo se refuerza aquello que se está tambaleando, y vaya que se nota el nerviosismo en los límites con Zacatecas y Jalisco.
Para que no digan que no le echan ganas al guion de esta película de acción, han bautizado sus operativos con nombres dignos de una secuela de Hollywood: "Gigante de Acero" y "La Fuerza del Gigante".
Porque claro, nada grita "tranquilidad" como militarizar hasta los caminos vecinales con el Ejército y la Guardia Nacional para ver si así la estructura deja de crujir.
La estrategia consiste en pasearse por 47 puntos del estado, supuestamente para "fortalecer el contacto" con los comisarios, aunque suena más a que van a asegurarse de que el escenario no se les caiga encima. La lista de lugares visitados parece un inventario de sitios donde la gente probablemente reza "Gracias a Dios" —que irónicamente es una de las comunidades patrulladas— cada vez que ven que la cosa no pasó a mayores.
Desde San Luis de Letras hasta La Panadera, pasando por El Chiquihuitero y Venaderos, el desfile de uniformados promete mantener el "orden" en las zonas rurales.
Pero entre tanto patrullaje y nombres rimbombantes, queda la duda: ¿es seguridad real o simplemente le están poniendo más puntales a una barda que no deja de desmoronarse?
