🎼No era mi intención hablar de amor, pero ya ves/ 🎵me ha traicionado el corazón/ 🎶Y es que estando tú por medio ¿de qué puedo hablar?/ 🎵Eres mi única razón🎶 (Juan Carlos Calderón)
Y es en serio, sobrinas y sobrinos. Me resistía a hablar sobre el grave estado de cosas con respecto a las personas que se supone nos cuidan y protegen, pero las circunstancias y los hechos insisten en que esta, su tía más informada, toque esos asuntos escabrosos.
Ayer cerré esta columna justamente hablando sobre el cruento sistema de mensajería que han implementado las fiscalías de Aguascalientes y Zacatecas. Las tensiones y los encontronazos ya escalaron de nivel y ahora nos amanecemos con un desmentido categórico y rotundo de Cristian Paul Camacho Osnaya a las versiones difundidas por el fiscal de Aguascalientes.
No me gusta que la fiscalía local quede en entredicho. Menos me gusta que un funcionario público de otro estado le enmiende la plana a su homólogo de Aguascalientes. Me preocupa mucho que el del lado zacatecano desmienta categórico las afirmaciones de el del lado de Aguascalientes.
¿Y saben por qué, sobrinas y sobrinos?
Porque me siento desprotegida. Porque siento que las personas en las corporaciones no están haciendo su labor de la mejor forma. Porque tengo esa horrible sensación que los casos se construyen con naipes y no aguantan un soplidito y, lo peor de lo peor: siento que el único que nos cuida a los aguascalentenses es el de arriba, y nada más.
Y si le subimos un poquitín más de nivel a esta sensación de abandono, empiezo a sentir que este oficio de escribidora es particularmente peligroso, porque prácticamente estoy yo sola y otros tres señalando lo que en realidad sucede. Estoy rodeada de compañeros escribanos zalameros que hoy mismo empezarán a cubrir de mermelada, betún y caramelo lo que les mande la Fiscalía. Y, viendo lo fuerte que se empiezan a llevar, ¿hay alguien que me asegure que no me pase lo que le pasó a esos siete?.
Obviamente, esta Fiscalía no. | enDOSminutos.com | Realidad Irreverente
