Pues les cuento queridos sobrinos y sobrinas que mi primo -y contemporáneo- “Roy” que sí le sabe y es serio con esto de la demoscopía desde hace un resto de décadas, publicó hace unos días varias encuestas (128,463 entrevistas a ciudadanos) de la calificación a los alcaldes a nivel nacional en 150 municipios de México.
Estas fueron clasificadas de la siguiente manera: Aquellos que quieren ser gobernadores de su estado (habrá cambio en 17 de ellos), por regiones, por aquellos que tienen salida al mar (no se rían, así fue) y ¿qué creen...? Pues que el Alcalde de la Ciudad Destruída (según Don Chaskas) aparece en unas en el lugar 17 de 37 aspirantes, en otra en 57 de 150 y en 11 de 31. Lejos, lejísimos de las intenciones de los que están coordinando el fuego amigo blanquiazul.
¡Y hay otra sorpresa! Nos encontramos que aparece en 7º lugar el Alcalde de ¡Jesús, María y José…! César Medina. ¿Será que no le preguntaron bien, o lo hicieron a deshoras a la gente de esos lares de los Chicahuales?
🙈🙉🙊 Cargaba pistola con seis cargadores, le daba gusto a cualquiera
Los Policías Estatales de Aguascalientes son entrones, machotes, echados 'pa lante y sin miedo al qué dirán.
El viernes 27 por la mañana, dos de ellos no encontraban cómo calmar sus ansias de demostrar que son muy, muy hombres, y comenzaron a tirarse indirectas, que luego pasaron a los empujones, luego a las cachetadas, y luego a los puños… todo esto ante la mirada de sus propios compañeros y en pleno estacionamiento de la honorable, venerable, respetable, distinguida y multipremiada Policía Estatal de Aguascalientes.
La cosa se puso color de hormiga cuando uno de ellos sacó su arma de cargo y le disparó a su contrincante. Al ‘Jeovany’ lo tuvieron que agarrar entre varios porque amenazaba con aplicarle su segunda sobredosis de plomo a su contrincante ya caído, repito, justo dentro de las instalaciones de la Estatal. El herido fue trasladado de inmediato al hospital, mientras que el matón con uniforme fue llevado a presentar su justificación ante sus superiores.
Pero, queridos sobrinos, si creen que eso fue lo grave, pues se pone peor...
Un reportero que fue enterado sobre el suceso colocó un adelanto de esta información en su página de Facebook, y a los tres minutos recibió una llamada ‘desde lo más alto’ para ordenarle a la mala que borrara de inmediato esa publicación. El tono autoritario y mandón usado en esa llamada fue más que suficiente para disuadir al tundeteclas y acatar la flamígera orden.
Pero tengo muchos sobrinos en la Policía Estatal que fueron testigos directos del suceso. La mitad de ellos se indignaron por el sigilo con el que se ordenó tapar el hecho, y más cuando supieron que hubo amenaza de por medio a mucha gente para no divulgar lo sucedido.
Servidos, sobrinos, faltaba más. Para eso tienen a su querida y aguerrida Tía Justa. | enDOSminutos.com | Realidad Irreverente
