La administración municipal de Leonardo Montañés ha logrado lo que pocos: convertir las calles de Aguascalientes en un vibrante campo de batalla donde sobrevivir al trayecto diario es el nuevo deporte extremo de la ciudad. Bajo su "visionaria" mirada, el municipio ha alcanzado una eficiencia envidiable en la generación de chatarra y tragedias, consolidándose orgullosamente en el Top 10 nacional de accidentes automovilísticos.
Si usted siente que al salir de casa está participando en un sorteo para conocer el más allá, no se equivoque, es solo el éxito de la gestión de Montañés. Solo entre enero y noviembre de 2025, se registraron 5,426 accidentes viales con motocicletas implicadas; un festín de láminas retorcidas que representa un incremento superior al 50% respecto al año anterior. Queda claro que para el alcalde, "gobernar" es una palabra muy compleja que probablemente confunde con "dejar que el azar decida quién llega a cenar".
Y como en Aguascalientes nos gusta brindar por los fracasos, las estadísticas de aliento alcohólico son el toque maestro de esta administración. Mientras el alcalde parece estar más ocupado en otros asuntos que en entender cómo funciona la seguridad vial, el 20.95% de los accidentes en el estado involucran a conductores que prefirieron el brindis antes que el volante, la cifra más alta de las entidades analizadas por el IGAVIM. Es reconfortante saber que, bajo este gobierno, el incremento de accidentes con alcohol fue del 12.35% en solo un año.
Pero no se preocupen, familias hidrocálidas, el alcalde tiene todo "bajo control". Seguramente las 56 defunciones por motocicletas y las más de 100 muertes viales totales en 2025 son solo "daños colaterales" de una ciudad que crece sin brújula. Total, si las curvas del Segundo Anillo siguen siendo trampas mortales, siempre habrá una ambulancia del ISSEA tratando de llegar rápido para que la estadística no se vea tan mal... ah, no... ya empezaron a correr gente... mala suerte.
Montañés ha demostrado que su entendimiento de la movilidad se limita a permitir que la ley de la selva rija el asfalto. Contamos ya con reformas para fotomultas que nadie aplica y un "Gigante de la Educación" que aún no incluye la cátedra de no morir en el intento de cruzar una avenida.
En fin, felicitemos a nuestro alcalde. No cualquiera logra que dos de cada diez accidentes de moto ocurran precisamente bajo su jurisdicción municipal mientras él sigue practicando el difícil arte de la omisión administrativa. Si la meta de Leonardo Montañés era convertir a Aguascalientes en una pista de demolición con cargo al erario y a la vida de los ciudadanos, puede estar tranquilo: misión cumplida, Alcalde.
