¡Vaya forma tan innovadora de recibir el año nuevo en Aguascalientes! Mientras el resto del mundo brindaba, pues el ISSEA consideró que no tenía más remedio que darle un regalote a sus trabajadores eventuales con una notificación de despido vía telefónica justo en la noche del 31 de diciembre, de acuerdo a mensajes enviados a la redacción de enDOSminutos. Alrededor de 50 valientes profesionales, incluyendo 20 enfermeras del Hospital de la Mujer, fueron liberados de la pesada carga de tener un empleo, gracias a un "ajuste presupuestal" que no garantiza si algún día volverán a ver su gafete,.
Debemos agradecer profundamente la generosidad del gobierno federal, que en su infinito afán de austeridad nos ha obsequiado un recorte acumulado de 800 millones de pesos en salud durante los últimos dos años. Es conmovedor ver cómo la inversión nacional en salud se desploma al 2.5% del PIB, ignorando olímpicamente ese capricho de la OMS que sugiere un 6%,. Total, ¿quién necesita programas preventivos para la obesidad, la diabetes o el VIH cuando podemos simplemente dejar de considerarlos "prioritarios" para el 2026?,. Seguramente la salud mental, a la que le quitaron 91 millones de pesos, se curará sola con pura fuerza de voluntad.
Nuestro sistema de salud local, siempre tan resiliente, ha decidido que la falta de personal es la oportunidad perfecta para experimentar con el caos. En el Hospital de la Mujer, ahora se practica la "economía de espacio" mezclando pacientes de cesáreas, partos y legrados en las mismas salas, un concepto que, aunque no está permitido, ahorra muchísima logística,. Y no se preocupen por la falta de manos expertas; los pasantes ahora están a cargo de servicios médicos para los que no están listos, porque nada dice "calidad hospitalaria" como aprender sobre la marcha sin guantes, jeringas o material de esterilización,,.
Es fascinante que, con un déficit real de 300 millones de pesos para iniciar el año, todavía nos vendan la idea de un sistema robusto. La estrategia parece ser simple: si la federación nos quita el dinero, nosotros quitamos a la gente y rezamos para que los pacientes no se enfermen en fin de semana,. Al parecer, el camino a Dinamarca está empedrado de despidos masivos y enfermerías cerradas,.
En resumen, Tenemos menos personal, menos presupuesto federal, y hospitales que parecen zonas de guerra administrativa, pero eso sí, ¡el abasto de medicamentos está al 75%... al menos para los primeros tres meses!,. Después de eso, quizás podamos intercambiar las medicinas que sobren por las enfermeras que nos faltan.
