🎼Bueno, vivimos aquí en Allentown/ 🎵donde se están cerrando todas las fábricas/🎶 Allá en Bethlehem matan el tiempo/ 🎵llenando formularios y haciendo fila🎶(Billy Joel)
¿En qué maldito momento nos llenamos de estos gobernantes que se llenan la boca dando gracias a Dios por sus cifras de "pleno empleo" como si hubieran multiplicado los panes y los peces?. Porque creen que una es tonta y que con persignarse frente a un boletín oficial ya se nos va a quitar el hambre, cuando la verdad es que sus presuntos triunfos son pura vanidad y soberbia que bien merecidos tienen un jalón de orejas de las ánimas del purgatorio.
Dicen en sus comunicados con mucho orgullo que la desocupación es de apenas el 2.6%, pero qué cara dura tienen para no contar que el 42.5% de la gente anda trabajando en la informalidad y que el 32.1% está en condiciones laborales tan críticas que ni para las veladoras del altar les alcanza.
Nos salen con que el salario promedio mensual en la entidad es de 6,730 pesos, cuando la línea de pobreza urbana individual anda en 4,888.22 pesos al mes. O sea que el dichoso sueldo promedio apenas sirve para mantener a una persona y fracción, y si a algún pecador se le ocurre formar una familia de cuatro integrantes, ese salario estético apenas cubre el 34.4% de lo necesario para comer y vivir.
Supongo que el gobierno espera que el otro 65.6% de la despensa caiga del cielo en forma de maná o que la gente aprenda a alimentarse del Espíritu Santo.
Y luego se asombran de que el 29% de la población viva en pobreza laboral. Eso significa que la gente se desloma trabajando todo el santo día para no poder comprar ni la canasta básica alimentaria, ofreciéndole su ayuno forzado al Señor mientras en el gobierno aplauden sus discursos triunfalistas y el Secretario de Desarrollo económico vende espejitos a quien se deja, cuando no anda paseando por el mundo.
Por si fuera poco, hay casi 129 mil hogares donde entra un solo ingreso monetario, dejando a familias enteras haciendo milagros financieros que ni San Judas Tadeo comprende.
No sé ustedes, sobrinas y sobrinos, pero esa pose fariseica de presumir empleo masivo cuando la mitad del pueblo anda en la informalidad y pasando apuros para comer no es solo engañar a la gente, es un pecado capital de soberbia... || enDOSminutos.com || Realidad Irreverente ||


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