Claro, ¿Qué otra cosa esperaban si la juventud de los dos palacios prefiere andar perdiendo el tiempo en el chisme que trabajando con verdadera fe? De los siete meses que van del año ya suman cuatro descensos interanuales, y en el puro mes de julio la producción se desplomó un 14.9% en comparación con el mes anterior, registrando solo 22 mil 208 millones de pesos. Se les cae el trabajo porque el Señor les está quitando su bendición por ingratos.
Y ni hablar de la industria de equipo de transporte, que representa nada menos que el 82% del valor manufacturero total y sufrió un retroceso del 7.3% al registrar 140 mil 590 millones de pesos. ¡Miren nada más qué bonita gracia! Tantos vehículos que fabrican para andar dando la vuelta y haciendo vagancias en la calle, para que al final se les derrumbe la producción. Pero como ya nadie quiere esforzarse, también se desplomaron los insumos textiles un 12.8%, la industria del papel un 15.6%, la fabricación de maquinaria y equipo un 6.4% y las prendas de vestir un 3.4%. Pura ruina y decadencia por culpa de la holgazanería.
Eso sí, para lo único que sí les dio la gana ponerse a trabajar fue para la industria de las bebidas y del tabaco, que tuvo un incremento de casi el 4%. ¡Válgame la Santísima Trinidad, para la tomadera, la borrachera y el vicio sí hay tiempo, ganas y presupuesto! Ahí no sufren contracciones ni les duele el codo, mientras la economía se nos desmorona entre el cinismo de una generación que ni persignarse sabe.
A ver si cuando la quiebra les llegue hasta el cuello aprenden, sobrinas y sobrinos, a hincarse a pedir perdón en San Marcos en lugar de andar echándole la culpa al gobierno. || enDOSminutos.com || Realidad Irreverente ||


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