🎼Esas tierras del rincón/ 🎵Las sembré con un buey pando/ 🎶Se me reventó el barzón/🎵 Y sigue la yunta andando🎶(Miguel Muñiz Dávila)
¡Ave María Purísima! A mí ya se me acabó la paciencia
cristiana con la titular de la Secretaría de Sustentabilidad, Medio Ambiente y
Agua (SSMAA) Sarahí Macías Alicea ¡Jesús, María y José! Esta muchacha nomás no
le encuentra la cuadratura al círculo con el bendito Río San Pedro, un suplicio
de décadas donde administración tras administración nomás no saben ni por dónde
entrarle al tema, pues la pestilencia y la contaminación siguen ahí. Y con lo
que dice que hace y no hace no está dejando bien parada a su jefa, pues le está
acumulando problemas y no soluciones y acciones.
A inicios de 2026, salieron a festejar con gran bombo y
platillo una promesa de inversión de 400 millones de pesos para saneamiento
profundo, colectores residuales y plantas tratadoras. ¡Válgame Dios! Los
vecinos aledaños, cansados de escuchar los mismos discursos reciclados de
siempre, pensaron que habría un milagro. Pero como al infierno se llega por
mentirosos, pronto descubrieron la triste verdad de la famosa "obra del
siglo".
¿Y cuál fue el gran milagro hidráulico de doña Sarahí?
¡Convertir a 15 pobres empleados de la secretaría en jardineros de tiempo
completo! De lunes a sábado los traen sufriendo, obligados a machetear maleza,
podar ramitas y juntar llantas viejas. ¡Por los clavos de Cristo! En lugar de
meter maquinaria pesada o detener las descargas contaminantes y meter en orden
a todos, su titánica estrategia fue mandar una cuadrilla de servidores públicos con podadoras.
Eso sí, prometieron una trotapista de 16 kilómetros en la ribera para trotar -seguramente-
al ritmo de las emanaciones del cauce.
Y para amarrar el pecado burocrático, instalaron en enero de 2026 un Comité Interinstitucional con Semarnat, Conagua y Profepa. Firmaron con foto oficial nomás para amontonar minutas y diluir culpas entre sellos y ellos mismos. Mientras la burocracia se junta, el río sigue siendo el mismo canal contaminado y los vecinos están como Santo Tomás: incrédulos y sintiéndose engañados. ¡Dios nos libre! Quieren apagar broncas con boletines, fotos y 'renders' bonitos. ¡Póngase a trabajar de verdad, mija, que ante Dios las cuentas se rinden completas! || enDOSminutos.com || Realidad Irreverente ||
