Hace diez años, Lidia López Tello decidió apostarle a un terreno poco explorado y se capacitó dentro y fuera de Aguascalientes, e incluso viajó al extranjero para volverse una experta en ranicultura. ¡Y vaya que el salto valió la pena! Hoy en día produce entre 15 mil y 20 mil ranas al año, con la excelente noticia de que todas se venden.
Del plato gourmet al laboratorio universitario
¿A dónde van a parar tantos ejemplares? El mercado principal son los restaurantes, donde las ancas de rana son un ingrediente muy cotizado por chefs y comensales. Pero el alcance de estas ranas no se queda en la mesa: otros ejemplares tienen como destino las aulas y laboratorios de la Universidad Autónoma de Aguascalientes (UAA) y de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), donde contribuyen a la formación académica y la investigación científica.
Sustentabilidad que da brincos de alegría
Por si fuera poco, esta actividad destaca por ser sumamente amigable con el medio ambiente. El proceso aprovecha el reciclaje constante de agua: el recurso hídrico se reutiliza varias veces y, al terminar el ciclo, se aprovecha para el riego de parcelas gracias a su alto contenido de nutrientes. Así, un insumo vital vuelve a la tierra para enriquecer otros cultivos.
Para respaldar esta labor, la Secretaría de Desarrollo Rural y Agroempresarial (Sedrae), a través de su titular Isidoro Armendáriz, entregó a Lidia equipamiento para mejorar el almacenamiento de agua y facilitar los trabajos de limpieza.
Si te dio curiosidad conocer más sobre el proyecto o hacer un pedido, puedes contactarlos directamente vía WhatsApp al 495-103-33-58 o visitar el invernadero en Calvillo.
