Para evitar que la calle se convirtiera en un balneario improvisado de aguas poco amigables, el presidente municipal, Leo Montañez, puso en marcha un proyecto de rehabilitación de la red central de alcantarillado. Los trabajos se están concentrando en un tramo de 80 metros lineales, ubicado exactamente entre las calles Chicalote y Plazuela R.
Para mandar a volar a las raíces invasoras y renovar la zona, se realiza una inversión directa de 520 mil pesos. Con este presupuesto se está instalando una nueva tubería de 10 pulgadas de diámetro. Además, los ingenieros aprovecharon para reubicar la infraestructura de manera estratégica, asegurando que los futuros trabajos de mantenimiento sean pan comido y no un dolor de cabeza.
Actualmente, las cuadrillas siguen trabajando arduamente en las etapas de instalación, relleno, compactación y la reposición del concreto para dejar la calle como nueva. En los próximos días, las familias de la zona podrán volver a respirar tranquilas (y sin olores sospechosos) gracias a un servicio de drenaje seguro y confiable.