🎼Me place mucho ver/ 🎵cuanto se hunde la ratita/ 🎶en su quehacer,/ 🎵en su propio pregón/ 🎶que hiede/ 🎵como la traición🎶(Silvio Rodríguez)
Yo no sé qué les enseñan ahora en las escuelas o qué ideas raras traen en la cabeza, pero lo que está pasando en Aguascalientes con nuestras notarías es de dar vergüenza ajena y amerita de inmediato un buen examen de conciencia.
Es una total falta de decencia y caridad cristiana que se esté usando la ley y la justicia terrenal como un garrote político para andar cobrando "cuentitas pendientes". Ahora resulta que el Fiscal General, Manuel Alonso García, sale muy campante a decir que mantiene bajo la lupa e investiga a otras dos notarías de nuestro estado por supuestas complicidades en fraudes cometidos por particulares. Dicen que no es de la misma magnitud que lo de la Notaría 11, pero ¡por el amor de Dios! No hace falta tener la fe de San Pedro para darse cuenta del verdadero trasfondo de estas cosas.
A ver, piensen un poquito, que para eso les dio el Señor el raciocinio. ¿A poco creen que esta andanada no forma parte de la pinza que les están aplicando a los fedatarios con la seguidilla de atracos que andan sufriendo los pobres notarios? ¡Ya van siete robos en distintas oficinas! Eso ya no son "casos aislados", por más que el Fiscal lo quiera hacer pasar como una simple coincidencia. Esos atracos son advertencias descaradas y directas de las fuerzas oscuras para sembrar el desasosiego y apretarle el cogote al gremio notarial.
Y lo que más coraje da, sobrinos, es que estas presiones y sospechas van dirigidas precisamente a quienes fueron aliados, amigos y leales partidarios de otras administraciones —particularmente la de los puentes chuecos y aquel espantoso colapso del Registro Público de la Propiedad y el Comercio—. Se nota a leguas que la tregua y las alianzas para el cambio terso de administración ya se rompieron por completo, y ahora los pecadores soberbios mantienen en todo lo alto la "Noche de los Cuchillos Largos" en pleno Cerro del Muerto. Estar usando las investigaciones de la fiscalía y los "apretones" económicos y políticos contra la fe pública para castigar "rebeldías" en deudas políticas es un pecado de soberbia que clama al cielo.
¡Ya basta de tanta hipocresía! Dejen de jugar con la reputación del gremio notarial para sus conveniencias y venganzas mundanas. Pónganse a rezar un rosario, dejen trabajar en paz a los que dan fe pública y recuerden que de la justicia divina nadie, absolutamente nadie, se va a salvar. ¡Dios los agarre confesados! || enDOSminutos.com || Realidad Irreverente ||


Comentarios