El fetiche automotriz: Nuestro cordón umbilical
La gran "proeza" exportadora del estado en junio de 2026 consistió en vender "Partes y Accesorios de Vehículos Automotores" por un valor de US $148 millones. Básicamente, Aguascalientes funciona como un gigantesco taller mecánico que ha decidido apostar todo su futuro a la idea de que la humanidad nunca dejará de consumir chasis y transmisiones.
Para alimentar esta hermosa y enfermiza codependencia, también importamos exactamente lo mismo: US $49.6 millones en "Partes y Accesorios de Vehículos Automotores". Es el ciclo sin fin de la inercia maquiladora: gastamos millones en comprar piezas extranjeras para armarlas aquí, volverlas a enviar empaquetadas y pretender que eso es "crecimiento industrial". Digamos que somos el hámster atrapado en una rueda de metal que gasta toda su energía aceitando la rueda en la que corre, convencido de que realmente está llegando a algún lugar.
Nuestros dueños extranjeros
La soberanía económica es un mito cuando le vendes casi todo a un solo cliente: Estados Unidos compró US $344 millones en productos del estado, dejando apenas unas migajas para Japón (US $21.4 millones) y Alemania (US $17.4 millones). Si en Washington deciden que es hora de cambiar de proveedor, Aguascalientes entra en un coma financiero inmediato. Por supuesto, del lado de las importaciones la historia no es muy distinta, dependiendo ciegamente de Estados Unidos (US $157 millones), China (US $82.6 millones) y Japón (US $73.7 millones) para poder operar.
SEDECyT y el arte zen de no hacer absolutamente nada
¿Andamos buscando soluciones para cambiar este frágil castillo de naipes? Absolutamente no. Para la SEDECyT, la planificación económica de Aguascalientes no requiere tediosas estrategias de diversificación, innovación científica o desarrollo de tecnologías del futuro. Es muchísimo más cómodo adoptar una filosofía contemplativa, recostarse en la silla burocrática y dejar que las cosas fluyan solas por la inercia del mercado global. Después de todo, buscar nuevas industrias implica pensar, arriesgarse y trabajar de verdad; conceptos que resultan sumamente cansados cuando se puede vivir de los aplausos que otros sembraron.
Mientras el resto del mundo avanza hacia la biotecnología, los weareables IA o el desarrollo de software, en Aguascalientes seguiremos puliendo la misma bujía de siempre, esperando que el motor dure para siempre o que la SEDECyT decida despertar de su placentera siesta. Lo que ocurra primero.



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