Si usted sentía que su vida iba en picada, no se preocupe: no está solo. La industria manufacturera de nuestro querido estado ha decidido solidarizarse con su crisis existencial y acaba de registrar su peor momento desde el ya lejano 2023.
Según las alegres cifras del INEGI (obtenidas a través de la Encuesta Mensual de la Industria Manufacturera), en los primeros seis meses de este glorioso 2026, la producción manufacturera apenas alcanzó los 123 mil 520 millones de pesos. Esto representa un modesto tropezón del 6.4% en comparación con el primer semestre de 2025, cuando presumíamos unos ridículos e innecesarios 159 mil millones de pesos.. Al parecer, producir tanto cansaba mucho, así que decidimos volver a niveles más "humildes".
¿Quién necesita mover el país? El transporte va en reversa
Como a los aguascalentenses nos encanta poner todos los huevos en una sola canasta, el sector de equipo de transporte representa nada más y nada menos que el 82% de nuestra manufactura total. Y como no podía ser de otra forma, esta rama lideró el autosabotaje con una bonita caída del 7.8% (un 8% si nos ponemos estrictos en la comparación anual, facturando solo 122 mil 939 millones de pesos).
Parece que la moda de usar autos está pasando; de hecho, para este sector, casi cualquier primer semestre reciente fue mejor que este: 2021, 2023, 2024 y 2025 vieron pasar coches más felices y productivos que los de hoy. Pero miremos el lado positivo: menos autos producidos significa menos tráfico en las líneas de ensamblaje... o en las filas del desempleo.
El buffet del desplome
El transporte no quiso irse solo al abismo y armó una fiesta de despedida con otros sectores destacados:
- ¿Comer? Un lujo burgués: La industria alimentaria (nuestro digno segundo lugar con el 9% de participación) cayó un 0.4%. Un ayuno involuntario nunca le hizo daño a nadie.
- Desnudos pero ecológicos: El sector de insumos textiles se desplomó un 13% y el de prendas de vestir un 4.5%. La ropa está sobrevalorada; es hora de volver a conectar con la naturaleza.
- Sin cartas de despedida: La industria del papel cayó un 16%. Así evitamos el desperdicio de hojas para imprimir currículums que nadie va a leer.
- Maquinaria cansada: Maquinaria y equipo retrocedió un 7%, porque las máquinas también merecen vacaciones de vez en cuando.
El kit de supervivencia oficial de Aguascalientes
Pero no todo es oscuridad en este túnel sin salida. Hay cuatro sectores que milagrosamente crecieron y que parecen haber sido diseñados perfectamente por el destino para la depresión colectiva:
- Muebles, colchones y persianas (+10%): El sector estrella de la temporada. Ideal para comprar un buen colchón local, cerrar las persianas y acostarse a llorar todo el día por el futuro económico del estado.
- Bebidas y tabaco (+4%): Porque una crisis económica no se digiere sobrio. El alcohol y los cigarros locales reportan números verdes para ayudarnos a ver la realidad un poco más borrosa.
- Textiles (excepto prendas de vestir) (+9%): No tendremos ropa nueva para salir, pero sí cobijas de sobra para envolvernos en posición fetal sobre el colchón nuevo.
- Productos a base de minerales no metálicos (+4%): Probablemente para fabricar las piedras con las que tropezaremos con gusto el próximo semestre.
Así que ya lo sabe, estimado lector. Si siente que el dinero no rinde, recuerde que estamos a tan solo un par de malas decisiones de volver a los nostálgicos y pacíficos días de la pandemia de 2020, cuando la manufactura sí que estuvo verdaderamente débil. ¡Salud por eso (con bebida de producción local)!
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