En Aguascalientes nuestros ilustres políticos han descubierto la cura milagrosa para todos los males: ¡inventar más burocracia! Resulta que ahora Villa Juárez, esa entrañable comunidad que actualmente le pertenece a Asientos, se ha encaprichado con la brillante y costosa idea de emanciparse para convertirse en el glorioso y rimbombante "Municipio 12" de la entidad.
Para adornar esta farsa, fuimos testigos de un acto de "purísima e inmaculada convicción cívica" cuando un grupo de manifestantes llegó a hacer su teatrito frente al edificio del Congreso del Estado exigiendo su ansiado ayuntamiento para las elecciones de 2027. Pero, ¡oh, sorpresa!, el sospechosismo es inevitable cuando los ves llegar cómodamente movilizados en varios camiones, pagado$ seguramente por alguien con una descarada mano negra y oscuros intereses políticos. Fue un evento tan gris, prefabricado y desangelado que, para ser brutalmente honestos, junta más gente un perro atropellado en la carretera 45.
Detrás de este circo armado figuran los legisladores Heriberto Gallegos Serna y Salvador Alcalá Durán, a quienes parece urgirles la creación de nuevas nóminas, acompañados por el actual alcalde de Asientos, José Manuel González Mota, a quien al parecer el cargo ya le quedó chico y ahora es aclamado por algunos despistados para ser el patriarca de este nuevo feudo. Nos quieren vender el espejismo de que Villa Juárez, con sus 26 mil habitantes distribuidos en rancherías, será una potencia económica autosuficiente.
Afortunadamente, el sentido común todavía respira en algunos sectores. Por su parte, el Instituto Estatal Electoral (IEE) ya se está agarrando la cartera, llorando ante la inminente hemorragia presupuestal y la enorme carga operativa que implicaría organizar elecciones para una nueva presidencia municipal.
Y para terminar de aguarles la fiesta a los promotores del despilfarro, el propio Congreso del Estado ya les congeló el chistecito. La Junta de Coordinación Política les han cerrado la puerta en la cara, dejándoles claro que un nuevo ayuntamiento no es una varita mágica para resolver problemáticas sociales, sino un vil pretexto para engordar a la burocracia y esparcir recursos que de por sí ya son miserables.
Mientras los titiriteros sueñan con posiciones y un nuevo botín presupuestal para el 2027, los verdaderos habitantes de Villa Juárez, en su infinita inocencia, lo que realmente ruegan a gritos es un hospital regional para no morirse en el trayecto hacia otros municipios. Pero claro, ¿para qué darles salud e infraestructura cuando puedes darles el grandilocuente y vacío título de "Municipio 12"? Sigan mandando sus camiones de acarreados; el espectáculo, aunque patético y carente de quórum, siempre sirve de comedia barata.
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