Y es que en realidad, en lo que respecta para la gubernatura de Aguascalientes por el PAN, las cosas están más cantadas que los salmos en domingo: Toño Martín del Campo va que vuela en las encuestas con más de 50 puntos, sacándole hasta 25 o más de ventaja a Leonardo Montañez. Les juro por la Virgencita de la Asunción de las Aguas Calientes que no hay ni una sola encuesta terrenal que ponga a Leo arriba, ¡ni una!. además que carga a cuestas el desgaste natural de los problemas del día a día del Municipio. De hecho, la única forma de que Toño pierda es que el diablo meta la cola y le cacharan una movida (que no existe) o que hiciera un desfiguro que quedara grabado en video (que no lo hay). Sería la única forma que se fuera derechito al purgatorio político, pero es clarísimo y evidente que no sólo no habrá nada de eso, sino que además el 'momentum' es prácticamente imparable.
Y mientras tanto, Leo anda ocupado en lo que es su chamba: tapando baches y arreglando el problema del agua, y lo que menos tiene ganas de hacer es pre pre pre pre campaña, porque a estas alturas ya se dio cuenta de que las buenas obras públicas no siempre ganan el cielo. Pero claro, trae detrás a un séquito de pecadores y herejes que no entienden de razones, puros directores y jefes de departamento del gobierno del estado y del gobierno municipal que andan empujándolo ¿Y por qué crees, mijo? ¡Por la ambición a la nómina eterna! Llevan diez años pegados al presupuesto (seis en el municipio y cuatro en el estado) y le tienen más pavor a quedarse sin su quincena que el Padre Pío a las venditas (chiste catoliquísimo y cultísimo que sé que Diosito me va a perdonar).
La gobernadora está haciendo su chamba: extender lo más posible su reinado. La esperanza recaía en que los de Morena se tardaran en las patadas bajo la mesa, pero con el cambio de código postal de los suicidios políticos de Arturo Ávila, pues ya no queda duda alguna: Nora Ruvalcaba será una vez más la aspirante de los guindas a ocupar la casona de los Rincón Gallardo. Y aún así, Tere Jiménez no tiene ninguna prisa en deshojar la margarita. Se lo toma no sólo con calma, sino que incluso mantiene entre los suyos la posibilidad de entretener las cosas hasta finales de septiembre o hasta principios de octubre. No la culpo. Sabe bien que en cuanto se sepa lo inevitable, su administración sufrirá lo mismo que todas las administraciones del mundo: la pérdida de poder e influencia.
Mantener en su lugar los alfileres para que suceda eso depende de un elemento clave: que Tere y Toño no se dejen envenenar por el ruido, la barahúnda, el griterío, la grilla y el chisme barato de los aduladores y pitonisos.
Por ahora no parece difícil, porque contrario a lo que muchos funcionarios piden se publique y esparza, Tere y Toño se llevan muy bien.
Ahora que ya tienen esta información, sobrinas y sobrinos, podrán entender las motivaciones y la procedencia de las próximas publicaciones que hablen de supuestos golpeteos, pleitos o jalones. || enDOSminutos.com || Realidad Irreverente ||


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