Parece que el aire de las "Rocosas" no le está sentando nada bien al otrora rey del narco. En un arranque de nostalgia y "fe ciega" en el sistema penitenciario mexicano, Joaquín Guzmán Loera ha decidido que ya se cansó de la dieta de 'beans' y aislamiento extremo en Colorado y prefiere regresar a las cálidas —y muy excabables— prisiones de su patria.
Aquí los detalles de esta conmovedora petición llena de "derechos humanos" y un cinismo del tamaño de la frontera:
1. "En EE. UU. me hacen el feo"
En una misiva fechada el 23 de junio de 2026, el hombre que alguna vez tuvo en jaque a dos continentes se queja amargamente de que lo tratan de "manera desigual" en el "Alcatraz de las Rocosas". Según su defensa personal —porque ahora el señor se representa solito en la Oficina Pro Se—, el sistema estadounidense está violando sus derechos fundamentales y la mismísima Constitución de los Estados Unidos.
Es casi poético: el hombre que ignoró todas las leyes conocidas por el hombre ahora es un ferviente estudioso de la Carta de Derechos y pide que el juez Brian Cogan se ponga la mano en el corazón ante un veredicto que él considera "erróneo" y "falto de pruebas".
2. El "lugar seguro" de Claudia Sheinbaum
En el punto más sarcástico de su carta, Guzmán se dirige directamente a la presidenta de México, asegurando que “Claudia Sheinbaum tiene un lugar seguro para mi encarcelamiento” donde, por fin, se atendería su maltrecha salud.
Seguramente se refiere a esos "lugares seguros" mexicanos de donde ya se ha evaporado antes con ayuda de la ingeniería civil y la ingeniería financiera. El Chapo tiene la audacia de sugerir que su regreso es un "derecho legal" bajo las políticas de extradición, casi como si estuviera solicitando un cambio de sucursal en un club de gimnasio.
3. Ni su nombre se sabe poner (o es una nueva estrategia)
Lo más curioso de este berrinche epistolar —compartido por el periodista Arturo Ángel— es que el documento viene firmado como Joaquín El Chapo Loera Guzmán. Así es, intercaló sus apellidos, quizás en un intento desesperado de confundir al sistema postal o simplemente porque tanto aislamiento en ADX Florence ya le hizo olvidar el orden de su propio árbol genealógico.
4. El sueño de la cadena perpetua "a la mexicana"
Guzmán Loera, quien cumple una condena de cadena perpetua más 30 años, insiste en que su traslado no viola ninguna norma de política exterior. Total, ¿qué son unas cuantas décadas adicionales de aislamiento cuando puedes estar en una prisión mexicana donde, históricamente, los narcos tienen acceso a pico y palas, mejor señal de celular y visitas más "flexibles" que en una oficina de gobierno?
En resumen: El exlíder del Cártel de Sinaloa está aplicando la de "llamar a casa" para que lo saquen de la escuela de castigo. Solo falta ver si en el "lugar seguro" de Sheinbaum ya están cavando... perdón, preparando la celda con el servicio médico que tanto reclama el desvalido "Don Joaquín".
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