En un sorprendente giro de los acontecimientos que absolutamente nadie vio venir, Estados Unidos e Irán han decidido que la mejor forma de salvar una tregua debilitada y destrabar unas negociaciones estancadas es lanzándose proyectiles a la cara. ¡Nada grita "queremos paz" como un buen intercambio de fuego cruzado!
Mientras tanto, en el maravilloso mundo de la diplomacia, Donald Trump asegura con desbordante optimismo que, cruzando los dedos, habrá un acuerdo "en la próxima semana". Según el mandatario, su prioridad es simple y modesta: que Irán no tenga armas nucleares y que reabra el estrecho de Ormuz. De hecho, Trump afirmó que los iraníes ya aceptaron la condición nuclear, lo cual describió alegremente como algo "muy interesante".
Tan interesante como unilateral, al parecer. Porque claro, la contraparte tiene una versión ligeramente distinta de esta supuesta inminencia de paz. Irán exige amablemente que le liberen 12.000 millones de dólares en activos congelados antes de siquiera pensar en sentarse a tener "negociaciones sustanciales". Y sobre esa brillante idea de Trump de que los barcos transiten gratis por el estrecho de Ormuz, la agencia iraní Fars arruinó la fiesta aclarando que "no existe tal cláusula". Básicamente, quieren cobrar su peaje. Para rematar esta exhibición de buena voluntad, Irán decidió suspender las negociaciones con Estados Unidos. ¡Un éxito diplomático rotundo que sin duda cerrará el trato la próxima semana!
Para añadirle más sabor a este apacible caldo de cultivo geopolítico, la Guardia Revolucionaria iraní anunció con orgullo haber atacado una base aérea utilizada por fuerzas estadounidenses. En medio del caos, Kuwait tuvo que jugar a la defensa antiaérea, interceptando "ataques hostiles con misiles y drones" cuyo origen las autoridades no quisieron identificar, seguro para no arruinarle la sorpresa a nadie. Todo esto ocurre mientras, en la misma cuadra del vecindario, Israel y el grupo Hezbollah (patrocinado por Irán, por supuesto) continúan su propia ampliación de la guerra en el Líbano.
¿Y el resultado de este circo armado para el resto de los mortales? El precio del petróleo ya volvió a subir ante la fantástica noticia de que estas "negociaciones" amenazan con extenderse. Así que, la próxima vez que llenes el tanque de gasolina, recuerda agradecerle a este impecable ejercicio de humor negro geopolítico.
|| enDOSminutos.com || Realidad Irreverente ||


Comentarios