Bajo el liderazgo del presidente municipal Leo Montañez, esta jugada maestra asegura que nadie caiga en "la tentación" de echar cemento en el futuro. Básicamente, los terrenos quedan blindados para siempre, lo que significa que jamás se podrá construir sobre ellos.
¿Por qué La Pona es tan "VIP" para la ciudad?
Resulta que este lugar no es cualquier terreno con hierba, sino uno de los pulmones naturales más importantes que tenemos, con un 65 por ciento de pura vegetación donde el rey indiscutible es el famoso árbol de mezquite. Además, funciona como un hotel de lujo, o "isla verde", que da hospedaje a unas 72 especies de animalitos y 24 especies de plantas.
Pero agárrense, que aquí viene el dato cultural para apantallar a sus amigos: los terrenos de la mezquitera son clave para la recarga del acuífero Ojocaliente. Sí, exactamente la fuente de agua termal por la cual nuestra ciudad se llama orgullosamente "Aguascalientes". Este espacio nos hace el favorazo diario de regular el calorón de la ciudad, capturar el carbono y generar oxígeno fresquito.
El ofertón del siglo por el medio ambiente
Después de unas intensas negociaciones en equipo con el Gobierno del Estado y los dueños, el municipio aplicó sus mejores habilidades de regateo y cerró el trato en 101 millones de pesos. Según informan, este precio está "muy por debajo de lo que realmente vale", ¡así que nos llevamos una ganga ecológica!.
A la hora de levantar la mano en el Cabildo, la mayoría votó a favor del rescate, aunque hubo cuatro regidores (Martha Márquez, Enrique Sánchez, Ivon González y Abdel Luévano) que dijeron que "en contra". Sin embargo, la moción pasó y ahora el Municipio se pondrá a trabajar en el papeleo de compra-venta para declarar la zona oficialmente como Área Natural Protegida de competencia municipal.
Así que ya lo saben: las futuras generaciones se han salvado de vivir en una plancha de concreto. ¡Vayan desempolvando los tenis porque La Pona nos espera para dominguear en paz con la naturaleza!.
