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¡A darle al trapeador! Leo Montañez cambia la oficina por las botas de hule tras el “chapuzón” en la ciudad

¿Quién dijo que ser presidente municipal solo era firmar papeles? A Leo Montañez le tocó demostrar que también sabe aplicar el "estilo guerrero" contra el lodo.…

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¿Quién dijo que ser presidente municipal solo era firmar papeles? A Leo Montañez le tocó demostrar que también sabe aplicar el "estilo guerrero" contra el lodo. Tras las intensas lluvias que dejaron a los fraccionamientos Constitución y Dellaterra con más agua de la que cualquier tina desearía, el alcalde se puso las pilas (y probablemente las botas) para entrarle de lleno a las labores de limpieza profunda.

El culpable de todo este "balneario involuntario" fue el arroyo El Molino, que decidió que era buena idea desbordarse y arrastrar de todo a su paso por la ciudad. El saldo preliminar, según nos cuenta José Gabino Vázquez Vega de Protección Civil, fue de unas 80 casas afectadas y un muro perimetral en Dellaterra que decidió que ya era hora de tomarse una siesta y se derrumbó. Afortunadamente, y para alivio de todos, no hubo personas lesionadas, solo muchos pisos que fregar.

Pero Leo no andaba solo en esta aventura acuática. Se armó un equipo de lujo con:

  • Maquinaria pesada: Retroexcavadoras y camiones de volteo que llegaron a hacer el trabajo sucio (y pesado).
  • El "Dream Team" de la limpieza: Personal operativo que ayudó a las familias a sacar el agua que se metió hasta la cocina.
  • Jóvenes al rescate: Más de 30 integrantes de la Escuela Municipal de Bomberos que demostraron que tienen toda la energía para ayudar a la población.

Para que las familias no sintieran que el agua se llevó todo, la Secretaría de Desarrollo Social llegó con artículos de primera necesidad, ayudando a que la normalidad regrese a los hogares más rápido que un rayo. Al final, entre esfuerzos coordinados con autoridades estatales y federales, Aguascalientes está demostrando que ni el arroyo más rebelde puede con el trabajo en equipo. ¡Menos mal que el buen humor (y las escobas) no faltaron!



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