Si pensabas que en Aguascalientes el único deporte extremo era sobrevivir a las multitudes en la feria, ¡te falta barrio taurino! Resulta que la gobernadora Tere Jiménez se fue a dar una vuelta a la mismísima Plaza de Toros Monumental para reunirse con la comunidad taurina y dejarle claro al mundo su respaldo a una de las tradiciones más icónicas del estado.
Y no es para menos. Durante la plática, la gobernadora nos recordó que este tema no es solo cuestión de valientes esquivando cuernos con estilo, sino que es un motor que hace maravillas por la cartera del estado. ¡Así es! La tauromaquia impulsa el turismo, genera empleos y proyecta a Aguascalientes a nivel internacional. Además, seamos honestos, la Feria Nacional de San Marcos simplemente no sería la misma sin este gran atractivo, el cual ya es parte fundamental de nuestra identidad.
Los 'Avengers' del Ruedo
¿Y quiénes estaban en esta cumbre de alto voltaje? Básicamente, si juntamos todo el talento que había ahí, ¡armamos el cartel del siglo! Asistieron figuras como el señor Alberto Villarreal y los altos mandos de Espectáculos Monterrey (EMSA): su propietario Juan Pablo Balleres, el gerente general Mariano del Olmo y el director operativo en Aguascalientes, Fabián Barba.
Pero el verdadero espectáculo fue la pasarela de matadores, tanto los que andan en activo como los que ya están en el merecido retiro. Imagínate este line-up: pasaron lista Luis David, Alejandro Adame, el Payo, Isaac Fonseca, Diego San Román, Armillita IV, Héctor Gutiérrez, David de Miranda y Víctor Hernández. Y por si fuera poco, los veteranos de mil batallas también hicieron acto de presencia: Fermín Espinosa “Armillita”, César Pastor, Joselito Adame, Arturo Macías “el Cejas”, Miguel Abellán, Jacobo Hernández y Javier Reynoso “el Javi”.
En resumen, Aguascalientes no solo defiende con orgullo sus raíces, sino que se planta firme en la arena y le demuestra al planeta entero que es el indiscutible punto de encuentro y referente mundial de la Fiesta Brava para aficionados, profesionales y autoridades. ¡Que suenen los pasodobles!
