🎼Nos ofrecen el toquín, nos llevan al baile/ 🎵Cobramos por sudar unos fajotes de aire/🎶 Nos ponen escenarios limpiados de balnearios/ 🎵Rodeados de empresarios que se quedan con los cambios🎶(Molotov)
Hemos sido testigos de un muy dudoso milagro: los "hijos pródigos" dignándose a regresar, aunque fuera por un miserable par de horas, a asomarse al partido que les dio todo en sus carreritas políticas; y la verdad, eso ya es ganancia, mijos. Resulta que andan todos muy ufanos y peinaditos presumiendo sus Foros “La obra de los Gobernadores del PRI en Aguascalientes”.
Ya saben que su tía siempre ha sido de las más duras y críticas de ese partido que antes era la gran aplanadora y hoy... ¡ay, por Dios bendito! Hoy está más aplanado que mis chiles rellenos, todo por culpa de Alito Moreno y sus secuaces. Y ni me hagan hablar del tamañito, en absolutamente todos los sentidos, del actual encargado de esta triste franquicia local, Kendor Macías. Se los juro por ésta que, si su señor padre viviera, ¡se vuelve a morir nomás de la pura pena de ver a su vástago arrastrar tan buen apellido en el suelo!.
Pero bueno, para que luego no anden diciendo que soy pura bilis, me voy a morder la lengua al reconocer que para esos foros sí hubo un liderazgo, el del Regidor Juan Manuel Gómez Morales. Aunque aquí me lo puse como campeón hace poco, tampoco puedo escamotear que el muchacho mostró por sí mismo buen tino y oficio armando prácticamente solo estos encuentros para hacer remembranza y aplaudir el esfuerzo de los exgobernadores de lo que alguna vez fue la tierra de la gente buena: desde el profesor Enrique Olivares, Don Cuco Esparza y Don Rodolfo Landeros, hasta Miguel Ángel Barberena, Otto Granados y Carlos Lozano. ¡Uy, virgencita santa, nada fácil esa encomienda! Ya me imagino los egos por los cielos y a todos esos señorones, hijos, nietos, descendencia y excolaboradores, peleándose a ver quién traga más pinole y quién trajo más canicas para jugar.
Confieso que ya hasta me andaban dando ganas de ir a asomarme a ver a todos esos políticos de antaño nomás para gritarles en su cara: "¡Mijitos, ya es hora de que le regresen al partido lo mucho que les dio, sumando algo!". Pero un contemporáneo de mis viejas andanzas me dijo: "¡Ay Justa, tan ingenua!". Y tiene toda la boca atascada de razón, porque eso ya es imposible hoy en día. Esas familias que se sienten las dueñas de todo, desde siempre se han dado con la cubeta por arriba y por debajo de la mesa, fueron también las primeras en hundir al partido por años y me lo exprimieron peor que limón de taquería. Es una misión imposible que aprendan a compartir. Tan tan. Mejor me quedo callada y me voy por mi té de tila para el coraje pues. || enDOSminutos.com || Realidad Irreverente ||


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