Parece que Salma Luévano decidió cambiar la cómoda silla de su oficina por unos buenos tenis para gastar suela. La exdiputada federal acaba de anunciar que le dice "hasta aquí" a su cargo en la representación de la Secretaría de Economía en Aguascalientes, todo con un gran objetivo en la mira: la candidatura de Morena para gobernar el estado.
Cuentas claras y sin meterle mano al cajón
Para que no haya chismes ni malos entendidos, Luévano firmó su renuncia desde principios de abril (haciendo maletas oficialmente el 30 de abril). Según ella, dejar el puesto es un tema de "congruencia y honestidad" para evitar cualquier tentación de usar recursos públicos en su campaña.
De paso, aprovechó para mandarle un mensaje nada sutil a sus compañeros de partido: el que quiera competir, que también suelte el puesto para que haya "piso parejo". Como bien advirtió, "la congruencia no es opcional" y hay que demostrar honestidad desde ahorita.
Menos discursos y más asfalto
¿Por qué tanta prisa por dejar la oficina? Salma asegura que para entender los verdaderos problemas de Aguascalientes hay que caminar las calles de tiempo completo. Según la aspirante, a la gente ya no le importan los rollos políticos, sino cosas reales y urgentes como tener agua, seguridad y mejores condiciones de vida. Además, lanzó una fuerte pedrada diciendo que el estado necesita un cambio, "pero no con las mismas personas" de siempre.
"No soy un experimento"
Con su estilo directo, la también empresaria le hizo frente a las críticas de la oposición y dejó claro que su currículum habla por sí solo, más allá de su identidad como mujer trans. Con una frase digna de imprimirse en una playera de campaña, sentenció: “No soy un experimento, soy una mujer TRAbajadora que ha construido durante años en Aguascalientes”.
Luévano confía en que las encuestas definirán todo este asunto y que su movimiento se mantendrá unido, aunque pidió buenos filtros para que no se cuele nadie con "señalamientos". Así que prepárense, porque Salma ya dio el banderazo de salida con un claro: “Aquí estoy, no me voy. Vamos por Aguascalientes”.
¡Que comience la carrera electoral!
