¿Para qué molestarse con los tediosos trámites de una licitación pública cuando tienes a tus compadres en WhatsApp? En un enternecedor acto de lealtad hacia sus círculos más íntimos, los ayuntamientos de Aguascalientes han demostrado que la competencia económica es un mito obsoleto.
De acuerdo con los datos del INEGI de 2024, los 11 municipios del estado firmaron un total de 956 contratos. Cualquiera pensaría que buscarían las mejores opciones en precio y calidad para cuidar nuestros impuestos, pero ¿por qué arriesgarse a conocer gente nueva? La brillante solución fue entregar 620 de esos contratos por adjudicación directa, lo que representa un nada discreto 64.9% del total.
Por supuesto, hay que destacar a los verdaderos campeones de esta "eficiencia" administrativa. El municipio de El Llano merece una medalla de oro a la cero transparencia: tuvieron tres contratos en todo el año y, adivinó usted, los tres fueron entregados por adjudicación directa, logrando un majestuoso 100% de exclusividad. ¿Para qué invitar a tres proveedores distintos cuando tu socio de toda la vida ya te hizo el presupuesto en una servilleta?
No nos olvidemos de Asientos, que repartió el 94.1% de sus 357 contratos de forma directa, o de Cosío, que alcanzó un admirable 80%. Seguramente, en estos municipios hay una extraña escasez de empresas en el mercado que obliga a los alcaldes a comprarle, por pura y trágica casualidad, siempre a los mismos suertudotes.
Incluso en la capital, el municipio de Aguascalientes, la mitad del pastel se repartió en lo oscurito: 111 de sus 228 contratos (48.7%) fueron adjudicaciones directas.
Es conmovedor ver cómo los recursos públicos, en lugar de dispersarse en el frío y competitivo mercado abierto, se mantienen calientitos entre amigos, socios y "proveedores de confianza". Al final del día, el Censo Nacional de Gobiernos Municipales 2025 solo nos confirma lo que ya sabíamos: en Aguascalientes, el libre mercado es para los perdedores que no saben hacer amigos en el Palacio Municipal más cercano.
enDOSminutos.com / Realidad irreverente
