Después de casi una década de servir exclusivamente como nido de palomas, el Hospital General de Traumatología de Pabellón de Arteaga por fin verá la luz del día... o eso nos juran.
El director del IMSS, Zoé Robledo, bajó de los cielos federales hace unos días para acompañar a la gobernadora Tere Jiménez y anunciarnos que, tras años de que a nadie le importara, este esqueleto de concreto será entregado en marzo de 2027. Resulta que, en un arranque de generosidad institucional (que ya nos debían), el Estado donó el terreno y la famosa "obra negra", ese simpático eufemismo arquitectónico para el proyecto financiado por el Seguro Popular que arrancó con bombo y platillo en 2014 y que dejaron en el abandono por "falta de recursos" en 2016 y por la "inexperiencia y candidez" de los funcionarios en el sexenio de Orozco.
Ahora, con una jugosa inyección de más de mil 391 millones de pesos, prometen que este futuro nosocomio beneficiará a más de 400 mil almas que ruegan por atención. ¿La promesa para este predio de 42 mil metros cuadrados? 12 especialidades, 6 quirófanos, unidades de cuidados intensivos para adultos y pediatría, y 99 camas. Los trabajos mágicamente iniciaron el 12 de marzo pasado, aseguran que ya llevan un 25% de avance y que la primera etapa concluye el 15 de junio, para luego pasar a la remodelación.
Pero aquí viene la mejor parte, la comedia burocrática del sindicato. Luis Marcos Robledo Delgado, el secretario general de la sección 21 del IMSS, nos ilumina explicando que van a necesitar la friolera de mil nuevas plazas para que este lugar no sea solo un cascarón vacío. Así es, mil almas entre médicos y personal de todas las áreas tendrán que lidiar con este nuevo monstruo. Y si creen que eso es un exceso, agárrense, porque el dichoso Hospital Regional que planean construir al oriente de la capital va a requerir el doble: dos mil plazas laborales.
Para calmar nuestra ansiedad por los eternos tiempos de entrega del gobierno, el líder sindical nos regala una joya: resulta que este hospital de trauma está catalogado como de los "ligeros". Sí, leyeron bien. Al parecer, parchar un hospital sobre ruinas de hace diez años es muchísimo más "ágil" que levantar proyectos desde cero. Según las inquebrantables profecías del sindicato, el hospital en Pabellón de Arteaga tiene que terminarse a como dé lugar a mediados de 2027, justo antes de que la actual administración estatal termine su gestión y haga sus maletas.
Así que, queridos derechohabientes, cuiden mucho su salud, eviten fracturarse y guarden sus urgencias traumatológicas para marzo de 2027. Con suerte, este "hospital ligero" finalmente nos dará un lugar decente donde remendarnos los huesos. ¡Enhorabuena por el rescate!
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