Si pensabas que el mayor atractivo de la Feria Nacional de San Marcos era la fiesta y el desenfreno, te equivocas. El verdadero lujo te espera si logras ser arrestado. Las autoridades han diseñado un exclusivo y sofisticado programa gastronómico para los infractores administrativos en la Base Volcán: absolutamente nada de alimentos preparados, solo una gloriosa y nutritiva ración de sopa instantánea Maruchan. Porque nada como un vaso de unicel lleno de sodio, conservadores y chícharos deshidratados y un minúsculo camarón.
Pero no creas que cualquier infractor de poca monta tiene derecho a este festín gourmet. El director de Justicia Cívica, el siempre compasivo Moisés de Luna Martínez, ha dejado claro que esta suculenta recompensa está reservada solo para los especímenes más patéticos y abandonados. Para ser digno de la Maruchan, debes cumplir con requisitos muy estrictos: haber sido capturado desde las 7:00 u 8:00 de la noche, estar en la ruina total sin dinero para la multa, y ser tan insoportable que ni un solo familiar acuda a rescatarte. Sólo cuando toques ese nivel de miseria humana y te tengan que trasladar, se apiadarán de ti con unos fideos hervidos.
Ahora bien, aquí viene la verdadera genialidad del ahorro gubernamental. La inmensa mayoría de los detenidos se quedarán literalmente muertos de hambre. ¿La excusa oficial? Si llegas bajo los efectos del alcohol, se te niega el manjar para evitar que te ahogues con tu propio vómito (la temida broncoaspiración). Y como las mismas autoridades admiten que la "característica fundamental" de los detenidos en el perímetro ferial es que todos llegan completamente intoxicados, pues casi nadie come. ¡Un aplauso para esta innovadora medida médica que, de paso, ahorra miles de pesos en presupuesto!
El clímax de esta tragicomedia distópica llega con los criterios para decidir quién sí come. Si eres un borracho inofensivo, te aguantas el hambre; pero si te detienen por haber agarrado a golpes a alguien y estás sobrio... ¡Felicidades, premio mayor!. El sistema de justicia ha decidido que la violencia sobria merece ser recompensada con sopa instantánea. Como lo precisó el director con una finura poética inigualable: si llegan por agresión, sí hay Maruchan, pero "burrito no va a haber ahí". Qué lástima, seguro los agresores estaban esperando un menú de cinco tiempos.
Así que ya lo sabes, planifica bien tu visita. El exclusivo resort de detención en Base Volcán arrancó su operativo, antes incluso de que inició la Feria. El personal está ahí cómodamente instalado desde las 5:00 de la tarde, calentando agua y esperando a que cometas tu falta administrativa. ¡Ven a la Feria, pero recuerda: si quieres cenar gratis, más te vale no haber tomado una sola gota de alcohol para la Maruchan!
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