¿Cansado de tropezar con la gente que busca su "sustento diario" mientras usted intenta elegir sus tomates en paz? ¡No sufra más! El Centro Comercial Agropecuario (CCA) de Aguascalientes ha decidido elevar su estatus y "mejorar la experiencia de compra" de una forma de lo más sutil: mandando a las fuerzas armadas a barrer con los comerciantes informales.
La administración del mercado, iluminada por el presidente de su Consejo, Ignacio Arredondo Becerra, descubrió que la culpa de sus males económicos la tenían cerca de 300 vendedores irregulares que cometían el imperdonable crimen de ocupar calles, banquetas y estacionamientos. Para erradicar esta terrible "competencia desleal" (porque claramente el señor que vende cilantro en el piso es una amenaza para el libre mercado), decidieron en asamblea que era hora de limpiar el paisaje. Para demostrar su gran corazón, les dieron un generosísimo plazo de 72 horas notificado legalmente para que se esfumaran de forma "voluntaria", plazo que, para sorpresa de nadie, ya venció.
Pero como desalojar a personas que solo intentan trabajar siempre requiere un toque teatral, la administración no escatimó en tácticas de disuasión y trajo a la caballería pesada: la Guardia Nacional, la Policía Estatal y la Municipal. Oficialmente, este modesto despliegue táctico responde a la necesidad de mantener el orden ante la "actitud agresiva" de los vendedores con sus jitomates y limones. Sin embargo, el comerciante Adán Vargas Carreón tiene la descabellada idea de que rodearlos de policías armados es una "intimidación directa" para amedrentar a quienes buscan trabajar. ¡Quién lo diría!
Aunque la gran mayoría ya captó la "amable" indirecta y abandonó el lugar, queda un terco grupo de aproximadamente 30 rebeldes en el área del tianguis que se resisten al progreso y al ordenamiento. Ante lo que consideran la aplicación de medidas desiguales y un claro "atropello a su labor", han decidido llevar su llanto a la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH) y rogar por mesas de diálogo reales. ¡Suerte con eso mientras los uniformados vigilan sus puestos!
La administración del CCA ya prometió que las notificaciones y los desalojos seguirán gradualmente hasta "liberar la totalidad del mercado" y, por fin, elevar las ventas de los locatarios formales.
Así que ya lo sabe, la próxima vez que vaya al Agropecuario, podrá disfrutar de un ambiente estéril y altamente vigilado. Y si lo que realmente busca es un poco de adrenalina en Aguascalientes, mejor vaya a la Feria de San Marcos: con un poco de suerte se queda atrapado a seis metros de altura en un juego mecánico descompuesto o le decomisan su dron. ¡Al menos ahí la experiencia es inolvidable y sin desalojos!
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