🎼A quien tiene cama y duerme en el suelo, no le tengas miedo/ 🎵De la mar el mero y de la tierra el ternero, dijo un carnicero/ 🎶Ojos que no sienten, corazón que no muere/ 🎵A Dios rogando y con el mazo dando 🎶 (Murfila)
¡A ver, a ver, sobrinos y sobrinas herejes! Hagan el favor de
persignarse, siéntense derechitos y escuchen a su tía, que hoy vengo con la
lengua afilada y les voy a quitar la venda de los ojos en estos días de guardar.
Como todos ustedes saben perfectamente, nuestra tierra es reconocida históricamente por ser uno de los estados más católicos y
conservadores de este país, con una tradición religiosa muy arraigada de la
cual su tía es parte, ¡y a mucha honra!. Pero hay veces que me hierve la
sangre pagana. Ayer me fui a dar mi vuelta ala iglesia y, ¡oh sorpresa!, me topé con
varios de nuestros queridísimos políticos dándose golpes de pecho, en plena
confesión y muy sentaditos en misa. Ya saben de quiénes hablo, esos que andan
babeando y urgidos por agarrar un puestecito a como dé lugar en el futuro,
"lucrando" con la fe y paseándose con la familia entera como si a uno
se le borrara la memoria. Con algunos de esos, de plano, no sabemos si al morir
se irán al cielo o si el mismísimo diablo los regresará del infierno por miedo a
que le quiten la chamba.
Bien dicen sabiamente por ahí: "A Dios rogando y con el
mazo dando". Qué bárbara, la doble moral de esta gentuza sigue siendo el
pan nuestro de cada día. En lo oscurito guardan todos sus pecadotes y
corruptelas, pero en lo público son unos sepulcros blanqueados que fingen ser una maravilla,
proyectando una imagen de rectitud y virtud que ni ellos mismos se tragan, porque esos ataúdes están medio abiertos y dejan escapar sus nauseabundo aroma a hipocresía.
Mucha razón tiene el padrecito de mi colonia en su reflexión: 'Ahí andamos diciendo que en Cuaresma no se debe comer carne los viernes, pero lo que realmente deberíamos hacer es dejar de comernos al prójimo'. En estos días de precepto, que deberían ser de respeto, reposo y de "guardar" luto o compostura para dedicarlos a Dios, estos descarados solo guardan las apariencias.
Así que ya lo saben, chiquillos, no se dejen engañar por esos bolsones llenos de falsedad, fingimiento, doblez, fariseísmo, cuento, disimulo, simulación, mojigatería, beatería y santurronería, porque en realidad son lobos con piel de oveja persignada. Bueno, ya me hicieron hacer bilis y me toca rezar tres rosarios para que se me pase el coraje. Nos vemos el lunes, sobrinos, ¡y en tanto corran a misa, pecadores, trasgresores, infractores, contraventores, vulneradores, desobedientes e inobservantes, que a ustedes también les hace mucha falta!| enDOSminutos.com | Realidad Irreverente
