En una brillante demostración de evolución cívica, algunos ilustres jóvenes del Infonavit Morelos en Aguascalientes han descubierto el pasatiempo definitivo: agredir a los trabajadores de limpia que tienen la osadía de recoger su basura. Al parecer, la mejor manera de agradecer a quienes madrugan para evitar que sus calles se conviertan en un vertedero insalubre es atacándolos en pleno servicio. ¡Qué refinado sentido de comunidad en la vieja Tierra de la Gente Buena!
Pero no teman, que ante esta barbarie ha emergido, quién lo hubiera dicho, la figura del presidente municipal, Leonardo Montañez Castro. Con un nivel de preocupación conmovedor, el alcalde se ha puesto la capa y confirmó que a los trabajadores agredidos ya se les está brindando "acompañamiento". Porque todos sabemos que en las calles no hay escudo táctico ni casco que proteja más contra una agresión física que el cálido, burocrático y reconfortante "apoyo" de las autoridades.
Y si se preguntaban qué castigo medieval y ejemplar caerá sobre estos jóvenes agresores —algunos de ellos menores de edad— prepárense para temblar ante el duro brazo de la ley. Nuestro compasivo alcalde planea intervenir a través de la justicia cívica, llamando a sus tutores para preguntarles si estos pobres e incomprendidos muchachos necesitan "empleo o salud emocional". ¡Pobrecitos! Seguramente la angustia existencial de no tener trabajo los obligó a descargar su furia contra el camión de la basura. Es un alivio saber que el municipio no solo vela por sus empleados, sino que también ofrece terapia y bolsas de trabajo a quienes los agarran de piñata.
Afortunadamente, el Alcalde Montañez asegura que la recolección de basura está garantizada y que su máxima prioridad es que el personal opere en "condiciones de seguridad". Así que, mientras los jóvenes agresores reciben su merecido apapacho emocional y los trabajadores su blindaje de buenos deseos, los residuos seguirán desapareciendo de las calles. ¡Un servicio impecable en el Aguascalientes surrealista!
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