¡Qué época tan fantástica para transitar por nuestra ciudad! La Secretaría de Seguridad Pública Municipal, a través de la Dirección de Movilidad, nos trae un recordatorio amistoso pero firme: dejen de usar su celular mientras conducen, a menos de que su mayor deseo sea seguir patrocinando las arcas municipales y provocando accidentes.
Resulta que, en lo que va de este próspero año 2026, el director de Movilidad, José Luis Rodríguez Montoya, nos presume la fabulosa y nada decepcionante cifra de más de 920 multas aplicadas a aquellos conductores que creen ciegamente en sus dotes de "multitarea". Y es que, por extraño que le parezca a algunos, la corporación nos advierte que ver la pantallita del teléfono distrae la atención y arruina tus tiempos de reacción ante cualquier imprevisto en la vía pública.
Pero nuestros automovilistas no se limitan a textear; la Policía Vial ha compartido también el "Top 4" de las indisciplinas favoritas, demostrando que las reglas de tránsito son vistas como meras sugerencias:
- Estacionarse en línea amarilla (5,699 multas): Porque caminar una cuadra extra es una tortura medieval inaceptable.
- Exceso de velocidad (3,888 multas): Para todos esos talentos incomprendidos correlones que juran estar compitiendo en la Fórmula 1.
- No respetar la luz roja del semáforo (1,161 multas): Una clara epidemia de daltonismo vial que ataca justo en los cruceros y causa terribles accidentes.
- Estacionarse en cajones para personas con discapacidad (1,067 multas): El auténtico pináculo de la empatía y la decencia ciudadana.
Con estos números tan "alentadores", es evidente que necesitamos celebrar estas medidas. Por el bien de todos, es imperativo que los operativos no solo continúen, sino que se incrementen drásticamente. Al final del día, la ley es la ley y hay que respetarla sin excusas ni lamentos. Como tiernamente nos exhorta la Policía Vial, conducir con responsabilidad es una tarea compartida entre todas y todos.
Sin embargo, ante tanta creatividad para romper el reglamento, aquí viene la pregunta del millón: ¿Por qué no implementar de una buena vez las fotomultas? ¡Ah! Porque son votos... para lo que se ofrezca.
Mientras tanto, sigamos disfrutando de nuestras calles y, si deciden ignorar el reglamento, al menos tengan la cortesía de sonreír cuando les levanten la infracción. Nos lo merecemos.
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