Resulta que la flamante iniciativa de reforma electoral de la presidenta Claudia Sheinbaum ha sufrido un "ligero" retraso. Según el coordinador de Morena, Ricardo Monreal, el documento no se envió la noche del lunes simplemente porque la presidenta es "muy cuidadosa y quiere revisarla personalmente". ¡Qué envidiable nivel de perfeccionismo! Pero detrás de tanta pulcritud literaria, Monreal dejó entrever la verdadera tragedia: necesitan "convencer" a sus aliados, el Partido Verde y el Partido del Trabajo.
Monreal jura y perjura que buscará "puntos de coincidencia" ante la "resistencia" de estos partidos, y que lo hará usando —¡por favor, no se rían!— "respeto", "argumentos y razones". El coordinador sabe perfectamente que, sin estos dos, alcanzar la mayoría calificada es una fantasía. Para colmo, ya les avisaron de antemano que el tema de los plurinominales y el presupuesto (es decir, el salvavidas del que comen) no se va a modificar.
Pero quitémonos las máscaras republicanas: todos sabemos que estos partidos rémoras, el PT y el Verde, terminarán aceptando la propuesta. Y no lo harán por la seductora retórica o los "argumentos" de Monreal, sino porque los están presionando de otra forma, amenazándolos con sacarles temas legales y carpetas de investigación si cometen la osadía de no aceptar.
Es el clásico apretón de tuercas institucional. Lo repetimos: esta reforma será un dulce envenenado para ellos. En su infinita inocencia parasitaria, juran que están negociando poder, pero una vez que la aprueben, como los caníbales se los van a comer. Porque al final del día, el teatro caerá por su propio peso y se demostrará que el PT y el Verde son genuflexos sin duda, listos para doblar las rodillas ante el amo con tal de sobrevivir a la extinción.
Mientras tanto, la presidenta de la Mesa Directiva, Kenia López Rabadán, sigue esperando pacientemente en la Cámara de Diputados a que llegue el dichoso documento, para que comiencen las "cuando menos, dos semanas de debate" que calcula Monreal. ¡Qué hermoso es el canibalismo legislativo!
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