La Presidenta Claudia Sheinbaum, se ha colgado la medalla en su conferencia matutina para anunciar que 1,009 valientes (o despistados) connacionales han logrado escapar del inminente apocalipsis provocado por la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán. Al parecer, estos turistas extremos decidieron que los misiles balísticos no son tan pintorescos como los fuegos artificiales de su pueblo, así que emprendieron un heroico éxodo terrestre hacia Turquía y otros rincones donde los aviones comerciales tienen una probabilidad ligeramente menor de ser vaporizados en pleno vuelo.
Y para aquellos nacionalistas de sofá que ya estaban hiperventilando ante la terrible amenaza de una "invasión persa", pueden respirar tranquilos: la mandataria aclaró con absoluto aplomo que a México no está llegando ni un solo refugiado iraní huyendo del conflicto. ¡Faltaba más! ¿Quién en su sano juicio cambiaría el glamour de una zona de guerra internacional por el encantador y cotidiano fuego cruzado de nuestras carreteras? "Más allá de ciudadanos mexicanos, no están llegado de otras nacionalidades", zanjó la presidenta, salvándonos del horror de tener que compartir nuestra paz social con extranjeros que huyen por sus vidas.
Por su parte, la Secretaría de Relaciones Exteriores, siempre con el dedo en el renglón de la obviedad, nos consuela diciendo que algunos espacios aéreos están abriendo y los aeropuertos operan "de manera intermitente". Traducido al español: si tienes suerte, tu vuelo comercial despega; si no, te toca disfrutar de la lluvia de drones. Mientras los ciudadanos corren por tierra, nuestra valiente y estoica embajada en Irán ha aplicado un glorioso "patitas, ¿para qué las quiero?" y se ha mudado cómodamente a Azerbaiyán.
Desde la segura trinchera de un escritorio en Bakú, prometen garantizar la "atención consular", mientras aseguran por X (antes Twitter) que el resto del personal diplomático está en "alerta permanente". ¡Qué inmenso alivio! Todos sabemos que nada detiene mejor un bombardeo aéreo que un funcionario en "alerta permanente" tuiteando desde el país vecino. Sin embargo aún hay mexicanos en la zona que esperaran que la conectividad aérea se reanude este fin de semana en algunos países de la zona.
El broche de oro de esta comedia de enredos bélicos es el brillante reporte oficial: milagrosamente no se ha reportado un solo mexicano lesionado (probablemente porque ya llevamos años de entrenamiento esquivando el peligro en nuestras propias calles). Y para rematar, las autoridades nos lanzan una recomendación que raya en la genialidad absoluta: piden a la población "no viajar a la zona" mientras continúe el riesgo. ¡Gracias a los cielos por esta advertencia! Tan obvia.
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