En un acto de absoluta genialidad que el resto de los mortales no habíamos notado al ver nuestros carritos del súper tristes y a la mitad durante meses, los economistas de Aguascalientes han descendido de su pedestal para informarnos que el incremento general en los precios está "moderado, mas no controlado". Qué alivio, ¿verdad? Y nosotros, simples humanos dramáticos e ignorantes, sudando frío porque el INEGI reportó que la inflación general repuntó al 4.63% en la primera quincena de marzo de 2026, casi un punto más que el año anterior.
La presidenta del Colegio de Economistas, María del Carmen Corchado Reyes, nos ha regalado la deducción del siglo al notar que la inflación en la canasta alimentaria "es la que más pega", y que las calles de la ciudad se ven vacías simplemente porque la gente (sobre todo las amas de casa) prefiere comprar comida antes que otro tipo de mercancías. ¡Vaya epifanía! Nosotros que pensábamos que los ciudadanos no salían a comprar porque disfrutaban de la austeridad franciscana, y resulta que es porque gastar en la ridícula necesidad de no morirse de hambre arruina el presupuesto.
Pero no se preocupen, almas en pena y bolsillos vacíos, porque se acerca nuestra salvación: la Feria Nacional de San Marcos 2026. ¿Cómo vamos a reactivar la economía si las calles están vacías por no tener dinero para comprar algo más que la despensa básica? Muy fácil, los especialistas vislumbran que la magia ocurrirá gracias al milagro del autoengaño y el sobreendeudamiento. Según las brillantes predicciones, el hidrocálido promedio se encomendará a las tarjetas de crédito y los préstamos personales bajo el sagrado y trágico mantra de "me lo merezco, para eso trabajo". Nada grita "economía sana" como deberle el alma al banco durante los próximos cinco años para poder pagar las cervezas de la verbena.
Y como el chiste se cuenta solo, la misma experta nos insta amablemente a que nuestras nuevas deudas para la Feria no superen el 30% de nuestros ingresos. Claro, porque según sus impecables matemáticas, "el otro 60 lo estamos orientando a pagar vivienda, a pagar colegiaturas, a pagar transporte". Si logras comer, respirar y no endeudarte con ese mágico 10% restante mientras los bancos de Aguascalientes te avientan plásticos con líneas de crédito que sobrepasan tu ingreso real, ¡felicidades, eres un mago de las finanzas!. Al final, recuerda sonreír mientras firmas ese préstamo usurero, porque afortunadamente, los expertos aseguran que tu miseria financiera es solo "moderada".
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