Donald Trump decidió lanzar un ultimátum de 48 horas a Teherán, amenazando con volar por los aires sus centrales eléctricas si no abren el tráfico en el estrecho de Ormuz. Irán, siempre dispuesto a devolver la cortesía, respondió que si Estados Unidos se atreve a tocar sus centrales, cerrará el paso de manera "absoluta". Total, por ese pequeño callejón marítimo solo transita cerca del 20 por ciento del petróleo mundial, un detalle menor que ya empujó el barril de Brent por encima de los 112 dólares.
Mientras los líderes intercambian bravuconadas, el gobierno israelí ha decidido que la mejor manera de aplicar esta innovadora "desescalada" es dejando incomunicado al sur del Líbano. En un acto de profunda compasión humanitaria, han aislado la ciudad de Tiro, bombardeado la autopista principal y destruido los estratégicos puentes sobre el río Litani, cortando de tajo el suministro de agua y energía para los civiles. El presidente libanés, Joseph Aoun, ha tenido la audacia de considerar esto como "el preludio de una invasión terrestre".
Por supuesto, Benjamín Netanyahu no podía faltar en su gira triunfal. Tras una reconfortante visita a Arad, presumió que su país está "aplastando al enemigo y ganando la batalla", haciendo un cálido llamado a otras naciones para que se sumen a su fiesta de pólvora. Y vaya que es una fiesta concurrida: la ONG opositora HRANA calcula que ya van 3,230 muertos en Irán, incluyendo a 1,406 civiles. Mientras tanto, el Líbano aporta a esta macabra estadística de "victoria" más de mil muertos y cientos de miles de desplazados. Todo un éxito rotundo para la civilización moderna.
Y si la situación no fuera ya suficientemente dantesca, Washington ya coquetea abiertamente con la idea de enviar tropas para ocupar la isla de Jarg, la mayor terminal de exportación petrolera de Irán. Porque todos sabemos que la verdadera "libertad" y "democracia" siempre huelen a crudo, y se imponen de maravilla ocupando las refinerías de un país que, según dicen, "está sumido en el caos".
Así que abróchense los cinturones y prepárense para más capítulos de esta historia.
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