🎼Se está pudriendo y se está pudriendo más/ 🎶Desde hace un rato que se escurre y no se secará jamás🎵
Nunca me hubiera imaginado tener que explicar un proceso complicado nomás para concluir que lo que está pasando con las aguas residuales que produce Aguascalientes es para morirse... casi literalmente.
Un sobrino que trabaja cerca, cerquita del Instituto del Agua del Estado de Aguascalientes (INAGUA) me dijo que está surgiendo un pequeño-enorme problema con las constantes descomposturas y baja calidad de las operaciones en las poco más de 36 plantas tratadoras.
A ver si me sale explicar de qué se trata. Resulta que para poder tratar el agua sucia se usan unos bichitos, unas tales bacterias aerobias, que necesitan muchísimo oxígeno para tragarse toda la porquería que mandamos al drenaje. Se mete toda esa agua asquerosa en algo que llaman "lodos activados" y, precisamente para que a los bichos les llegue oxígeno, las bombas remueven constantemente las aguas para que no se ahoguen esas pobres bacterias y hagan su milagro de dejar el agua transparente y sin olores a caño.
Pero ya conocen cómo son las cosas aquí, y es que resulta que los aparatos de las plantas tratadoras se la pasan descompuestos un día sí, y otro también. ¡Es como si a a ustedes me los dejaran encerrados en un cuarto en pleno mes de mayo y sin ventilador! Pues lógicamente se asfixian; y lo mismo les pasa a las pobres bacterias, se quedan sin oxígeno y se mueren todas.
Y ahí tienen a los genios encargados que, después de hacer sus desidias por semanas, por fin van y arreglan el chunche ese. Lo prenden muy orgullosos y el agua vuelve a correr, pero ¿qué creen? ¡Pues que ya no hay ni un solo bichito vivo que se coma la cochinada!.
¿Y saben cuál es el gran premio de toda esta ineficiencia, sobrinos? Pues como el proceso no funcionó, toda esa agua sucia y maloliente se va directito a nuestros campos y a nuestros camellones. Con esa misma agüita de dudosa procedencia andan regando las guayabas, los chiles, los brócolis y las lechuguitas.
Ya me extrañaba a mí que cada vez que riegan los camellones nos llegan unos olores nauseabundos. Parece ser que allí está la respuesta.
No quiero ser alarmista, pero si un rábano de pronto les sabe como a "nutriente extra" y la cebolla tenía un crujido medio sospechoso, pues al rato no vamos a necesitar prender la luz en la noche porque nos va a salir un tercer ojo para ver en la oscuridad con tanta verdura llena de porquerías que nos estamos comiendo.
Ya tenemos encima la temporada de calores extremos y, en consecuencia, enfermedades gastrointestinales marca llorarás todo un río… Este tipo de sucesos por supuesto no abonará muy bien que digamos (ah, poesía absoluta) ni contribuirá a que a Aguascalientes le quede algo de ese cada vez menos escaso Cielo Claro que alguna vez fue nuestro orgullo. | enDOSminutos.com | Realidad Irreverente
🐄 💧Lo único que nos faltaba: huachicol de leche...
¡A ver, sobrinos y sobrinas, pónganme atención! En más de las cosas que pasan en estas tierras, resulta que ahora la leche no sólo viene bautizada con agua, sino que además se hace huachicol con ella.
Los lecheros de esta cuenca, que desde la época de mi abuelita siempre se han venido quejando que la industria lechera no es negocio (a otro perro con ese hueso... si así fuera ya la hubieran dejado pues…), están verdaderamente sorprendidos al ver cómo les ven la cara impunemente. ¡No dan crédito a tanta desfachatez! Según denunció mi primo Saúl Muñoz, de Granjas Fátima, unos rateros andan haciendo un "huachicol de leche".
Así como lo escuchan: en las mismísimas rutas de la empresa TRL que le surten a Liconsa, ordeñan las pipas quitándoles hasta mil litros de un jalón y las rellenan vilmente con agua y suero barato. ¡Y todavía tienen el enorme descaro de reincorporarla a la venta como si fuera leche salida de la vaca!... con razón más bien parece agua de coco...
Es más, ya ven como es la raza, que andan haciendo bromas que en lugar de Alileche (que se distribuye a través de las 29 Casas del Bien Común en todos los municipios de Aguascalientes) ya le van a cambiar el nombre por Agualeche. ¡Una burla total para el desayuno de la gente de bien pues! Y mientras estos mañosos hacen su agosto en marzo, aprovechando que Liconsa es la que mejor paga el litro a $11.5 pesitos, los pequeños ganaderos -dicen- andan sufriendo miseria pura. Ahora tienen que soportar la competencia desleal, la robadera y esa apertura de nuevos centros de acopio en Pabellón de Arteaga que nomás hunde a los que sí trabajan honradamente.
Así que cuando se sirvan su vaso para chopear el pan dulce, fíjense bien qué se toman. ¡Luego no vengan a chillarme que se les astillan los huesos por falta de calcio a los veinte años! | enDOSminutos.com | Realidad Irreverente