La imparable e infalible maquinaria legislativa ha encontrado su kryptonita en el lugar más absurdo posible. El flamante 'Plan B' de la reforma electoral impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum ha entrado en un penoso terreno "pantanoso" y se encuentra vergonzosamente detenido en el Senado. ¿El gran obstáculo de nuestros brillantes tribunos? Un "ajuste técnico" que, traducido al español, significa que no midieron las consecuencias de lo que ellos mismos escribieron.
Resulta que a los máximos guardianes de la "austeridad republicana" se les coló un regalito burocrático. El senador Ignacio Mier Velazco tuvo que admitir que su redacción magistral propone un rango de entre 7 y 15 regidores por ayuntamiento, lo que accidentalmente le daría carta abierta a los municipios pequeños para engordar su nómina. Así es: los adalides del ahorro diseñaron una ley que permitiría a cualquier municipio con menos de siete regidores aspirar a multiplicar a sus burócratas gracias a la "rigidez constitucional". ¡Un aplauso para los estrategas!
Ahora, ahogados en un vaso de agua, los legisladores corren en círculos intentando remendar el régimen transitorio de la iniciativa para evitar que su propia reforma imponga aumentos automáticos de políticos a sueldo y termine pisoteando el régimen interno y el federalismo de las 31 entidades federativas.
Pero esperen, que la comedia tiene un segundo acto. En un giro que desafía toda ironía, el senador Morenista Óscar Cantón Zetina salió a dar la cara para anunciar que han decidido pausar las deliberaciones para... ¡escuchar al INE!. Sí, tras años de diatribas contra la institución, resulta que la sesión extraordinaria, originalmente convocada para ayer lunes a las seis de la tarde, fue cancelada porque de pronto les surgió un interés genuino en leer las "inquietudes" y observaciones técnicas que los consejeros electorales les enviaron por escrito. Qué conmovedor ataque de sensatez provocado por la urgencia de no hacer el ridículo.
¿Y para cuándo estará listo este adefesio legal? Pues cuando Dios quiera o cuando los senadores terminen de parchar su obra. Cantón Zetina, con la envidiable parsimonia de quien cobra su dieta pase lo que pase, avisó que no hay fecha definida: igual y sale esta semana, tal vez a finales de abril, o ya de perdida después de que regresen de sus vacaciones de Semana Santa. Al fin y al cabo, tienen un cómodo colchón legal hasta el 30 de mayo para lograr que este chiste legislativo sea aplicable para el proceso electoral de 2027.
Tómense su tiempo, senadores, total, nosotros pagamos el circo.
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