Ah, la sagrada y transparente democracia de Aguascalientes, siempre tan pulcra, siempre tan predecible. Resulta que el flamante Congreso del Estado anunció con bombo y platillo que ya concluyó la etapa de registro para nombrar a la persona que será titular del Órgano Superior de Fiscalización del Estado (OSFAGS). Y para la "sorpresa" de absolutamente nadie, todo indica que el proceso está más planchado que camisa de cadete en lunes.
Recordemos la primera pista de esta maroma épica: en febrero pasado, los diputados tuvieron la "brillante" idea de eliminar un incómodo candado legal. Antes, si eras funcionario o dirigente de un partido, tenías que esperar cuatro años de cuarentena política para poder aspirar al OSFAGS. Pero, ¿para qué hacer esperar a los amigos? Borraron la regla de un plumazo.
Con la carretera pavimentada y sin semáforos, entra a escena el verdadero protagonista de esta obra: Juan Pablo Gómez Diosdado. Casualmente, el señor es el actual contralor del Gobierno del Estado desde 2022 y —¡oh, coincidencia!— fue diputado local por el Partido Acción Nacional en 2012. La eliminación de los cuatro años de espera le quedó como traje a la medida. Todo está puesto y acomodado para que Gómez Diosdado sea el elegido; nomás falta que le pongan su nombre a la silla antes de la votación.
Pero, por supuesto, no se puede hacer una coronación sin público ni contrincantes, porque eso se vería feo. Para tapar el sol con un dedo y simular que esto es un concurso de méritos, el Congreso invitó a otros cuatro aspirantes que fungen como simples extras y víctimas en este teatro.
Acompañando a Gómez Diosdado en la boleta para disimular el dedazo, tenemos a:
- Hugo Castañón Mercado: Exdirector de Auditoría en el municipio, cuya principal mención honorífica en la obra es haber sido denunciante en un caso contra un empresario, el cual la defensa calificó convenientemente de tener "trasfondo político".
- Luis Fernando Serrano Martínez: Un contador originario del Estado de México que ya había hecho casting para este mismo puesto en 2023 y, al parecer, le gustó la experiencia de participar sin ganar.
- Martha Edith Cortés Bernal: Jefa del Departamento de Auditoría Gubernamental, a quien le tocó ser parte del decorado institucional.
- Daniela Calderón Marín: Quien también se registró, pero a la que el guion oficial ni siquiera se molestó en darle líneas o antecedentes detallados.
La convocatoria dice que en "próximas fechas" el Pleno del Congreso del Estado realizará la designación correspondiente. Así que preparen sus palomitas y sus caras de asombro fingido para cuando los diputados, después de "profundos debates y análisis de perfiles", anuncien con gran emoción al ganador que todos conocemos desde febrero.
¡Qué viva la fiscalización "independiente" y las maromas legislativas!
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