Parece que en Aguascalientes la mejor forma de esconder un elefante es poniéndolo en la sala de la Presidencia Municipal. Mientras nuestras diligentísimas autoridades juran tener bajo control los giros negros del municipio, una presunta red de prostitución operaba con total y descarada impunidad en un centro nocturno ubicado en la calle Laureles, en la colonia Las Flores. Sí, justo dentro del perímetro de la Feria Nacional de San Marcos y a unos cuantos cientos de metros del mismísimo despacho del Alcalde.
Uno tiene que preguntarse: ¿En dónde estaba escondido el flamante personal de la Dirección de Reglamentos? Seguramente estaban sudando la gota gorda clausurando puestos de churros o persiguiendo vendedores de artesanías. Mientras tanto, en este "discreto" establecimiento que tenían a la vuelta de la esquina, los vecinos reportaban de forma anónima que, a altas horas de la noche, las mujeres salían a dar espectáculos en la calle completamente desnudas o en ropa interior.
Por si la ceguera presencial no fuera suficiente, la ceguera digital de nuestras autoridades es digna de un premio. El antro no operaba en las sombras; al contrario, utilizaba su página oficial para promocionar peleas de boxeo, presentaciones de agrupaciones norteñas y "eventos" donde participaban mujeres con poca ropa, grabando todo el espectáculo para subirlo a sus redes sociales. ¡Un verdadero triunfo del sigilo criminal que la Dirección de Reglamentos fue trágicamente incapaz de ver desde sus celulares!
Tuvo que desaparecer una menor de 15 años el pasado 2 de marzo para que el teatro se cayera. Fue la investigación para dar con el paradero de la joven lo que llevó a la Fiscalía del Estado a clausurar el lugar el pasado fin de semana, logrando además mandar a prisión a un sujeto llamado Homero, de 49 años, por corrupción y sustracción de menores.
¿Y la heroica respuesta del Municipio ante esta cloaca descubierta en su patio trasero? Un absoluto y sepulcral silencio. Las autoridades convenientemente "no han mostrado postura al respecto" y han "reservado información" sobre el lugar.
Qué conveniente resulta quedarse callado. Quizás el estruendo de los grupos norteños que tocaban en el recinto no dejaba que el personal de Reglamentos escuchara lo que pasaba a unos metros de sus oficinas, o tal vez estaban esperando pacientemente en la fila para conseguir asientos de primera fila en la próxima pelea de box. Al final del día, queda claro que en Aguascalientes puedes operar una red de trata a plena vista de todos, siempre y cuando las autoridades municipales estén, convenientemente, mirando hacia la pared.
