Parece que el Departamento de Estado de EUA acaba de actualizar su guía de viajes. ¿Qué mejor momento para pedir a tus ciudadanos que abando...
Parece que el Departamento de Estado de EUA acaba de actualizar su guía de viajes. ¿Qué mejor momento para pedir a tus ciudadanos que abandonen "inmediatamente" más de una decena de países que unas horas antes de que un par de drones decidan aterrizar sin invitación en tu embajada?.
El Ministerio de Defensa saudí salió rápidamente a calmar los ánimos, asegurando que el ataque con drones a la Embajada estadounidense en Riad solo provocó un incendio "limitado" y "daños menores". Seguramente, nada que un poco de pintura y cinta adhesiva no puedan arreglar. Sin embargo, este pequeño inconveniente decorativo llega justo cuando Washington incluyó en su lista de "vacaciones canceladas por graves riesgos" a paraísos turísticos como Baréin, Egipto, Irán, Israel, Líbano, Siria y Yemen.
Pero, ¿Cómo llegamos a este envidiable clima de paz y estabilidad regional? Todo se lo debemos a la innegable genialidad del concepto de "ataque preventivo". En un movimiento que seguramente pasará a los anales de la resolución pacífica de conflictos, las fuerzas israelíes, con la entusiasta colaboración de Washington y la confirmación en primera persona del presidente Donald Trump, decidieron "prevenir" problemas bombardeando Irán el pasado sábado 28 de febrero.
Como era de esperarse, la Guardia Revolucionaria Islámica reaccionó con una tranquilidad pasmosa, limitándose a enviar unas cordiales "notas de respuesta" en forma de oleadas de misiles balísticos y enjambres de drones hacia Israel y las bases estadounidenses en la región. Para demostrar su excelente "capacidad de disuasión", las fuerzas persas afirman haber reducido a escombros los centros de mando del Comando Central de Estados Unidos (Centcom) en Kuwait y Baréin.
El Ministerio de Defensa saudí salió rápidamente a calmar los ánimos, asegurando que el ataque con drones a la Embajada estadounidense en Riad solo provocó un incendio "limitado" y "daños menores". Seguramente, nada que un poco de pintura y cinta adhesiva no puedan arreglar. Sin embargo, este pequeño inconveniente decorativo llega justo cuando Washington incluyó en su lista de "vacaciones canceladas por graves riesgos" a paraísos turísticos como Baréin, Egipto, Irán, Israel, Líbano, Siria y Yemen.
Pero, ¿Cómo llegamos a este envidiable clima de paz y estabilidad regional? Todo se lo debemos a la innegable genialidad del concepto de "ataque preventivo". En un movimiento que seguramente pasará a los anales de la resolución pacífica de conflictos, las fuerzas israelíes, con la entusiasta colaboración de Washington y la confirmación en primera persona del presidente Donald Trump, decidieron "prevenir" problemas bombardeando Irán el pasado sábado 28 de febrero.
Como era de esperarse, la Guardia Revolucionaria Islámica reaccionó con una tranquilidad pasmosa, limitándose a enviar unas cordiales "notas de respuesta" en forma de oleadas de misiles balísticos y enjambres de drones hacia Israel y las bases estadounidenses en la región. Para demostrar su excelente "capacidad de disuasión", las fuerzas persas afirman haber reducido a escombros los centros de mando del Comando Central de Estados Unidos (Centcom) en Kuwait y Baréin.
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