Parecía un chiste local, pero terminó siendo una humillación internacional. Hace unas semanas, las autoridades de Aguascalientes vivían en un delirio de grandeza, ilusionándose con la descabellada idea de que la selección de Corea del Sur elegiría su estado como sede de concentración para la Copa Mundial 2026. El secretario de Turismo, Mauricio González, hasta anduvo tocando la puerta y haciendo la petición formal al consulado asiático para que les hicieran el milagrito. ¿El resultado? Un predecible y rotundo desprecio. Los surcoreanos empacaron sus cosas y prefirieron irse a Verde Valle, las instalaciones de las Chivas en Guadalajara, dejando a Aguascalientes en visto.
Y siendo honestos, ¿quién podría culpar a los asiáticos por su total falta de confianza? Quizás la delegación surcoreana simplemente se puso a leer los periódicos locales y decidió que Aguascalientes no era precisamente un spa de relajación. Es difícil que los atletas de alto rendimiento se concentren adecuadamente en un lugar donde te dejan sin servicio de agua hasta por tres días con sus maravillosos "tandeos". Además, ¿cómo garantizar la paz mental de los jugadores en un estado donde las noticias del día incluyen a personas azotando perros contra el suelo, hombres metiendo a bebés recién nacidos al congelador, o jóvenes perdiendo la vida a balazos mientras conducen tranquilamente por la colonia Rodolfo Landeros? ¡Tanta prosperidad y seguridad seguramente abrumó a los asiáticos!
Así que la agenda está fijada: Corea del Sur estará cómoda y segura en Guadalajara, donde jugará cuatro partidos en el Estadio Akrón. Los surcoreanos debutarán el 11 de junio contra el ganador del repechaje europeo y se enfrentarán a México en un partido de altísima expectativa el 18 de junio a las 19:00 horas, todo bajo la estricta vigilancia del "Plan Kukulkán" con miles de elementos de seguridad.
¿Y Aguascalientes? Totalmente borrado del mapa mundialista. Ni sede, ni subsede, ni centro de concentración. Y por si fuera poco el ridículo de no generar la confianza necesaria para albergar a un equipo, parece que la afición hidrocálida tampoco tendrá fiesta, pues resulta que armar un simple Fan Fest para transmitir los partidos les costaría 60 millones de pesos, cifra que tiene a las autoridades temblando y echándose para atrás.
En resumen, mientras el mundo entero mira hacia Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara, Aguascalientes tendrá que conformarse con sus ligas nocturnas de softbol y con ver el Mundial desde la sala de su casa... si es que no les cortan la luz también. ¡Felicidades por inspirar tanta confianza! Para la próxima, tal vez logren convencer a la selección de Tuvalu.
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