Si alguna vez te sientes solo en Aguascalientes, no te preocupes, la Secretaría de Seguridad Pública del Estado (SSPE) también se siente así. Y es que, en un alarde de transparencia que casi da ternura, las autoridades han admitido que el déficit de policías es el pan de cada día en el estado.
De acuerdo con las mismísimas matemáticas del INEGI, Aguascalientes cuenta con la impresionante cantidad de 0.7 policías por cada mil habitantes. ¡Así es! Ni siquiera alcanzamos un policía completo por millar de personas. Mientras tanto, la ONU, con sus exigencias irreales, sugiere que debería haber 2.8 uniformados por cada mil ciudadanos. Pero, ¿quién necesita los estándares internacionales cuando tenemos la fe de que ese 0.7 de policía nos va a defender con el 105% de su capacidad?
Lo más inspirador de esta tragedia cómica son las razones por las que los elementos abandonan el barco. Según Antonio Martínez Romo, titular de la instancia, no es por el peligro, ni por el estrés, sino porque los policías prefieren "iniciar un negocio" o simplemente huir del país. Es lógico: ¿por qué arriesgar la vida persiguiendo criminales cuando puedes abrir un puesto de tamales o perseguir el "sueño americano"? Al menos los tamales no te devuelven los disparos. La propia SSPE justifica esta rotación de personal como simples "proyectos personales" de los uniformados.
Pero no teman, ciudadanos. Cuando se le preguntó al titular cuántos policías quedan exactamente para protegernos de las crecientes extorsiones en Ceresos, su respuesta fue un tranquilizador "no hay un número exacto", aunque calcula que sumando a los de investigación, los de municipios y los del estado, rondan los 4,000 agentes. Es un verdadero alivio saber que el encargado de la seguridad tiene un cálculo al "ojímetro" de cuánta gente está patrullando las calles.
Así que ya lo sabes, si sufres un asalto y no llega la patrulla, sé comprensivo. Probablemente el oficial que debía auxiliarte estaba muy ocupado tramitando su pasaporte o inaugurando su nueva taquería. ¡Apoyemos el emprendimiento local!
