En un giro inesperado que nadie —absolutamente nadie que haya entrado a una tiendita de la esquina en los últimos 20 años— vio venir, la Secretaría de Seguridad Pública Estatal de Aguascalientes ha logrado un hito en la investigación criminal. Agárrense de sus asientos: han detectado que las máquinas tragamonedas operan de forma similar a un casino. ¡Denles el Nobel a la observación!
El secretario Antonio Martínez Romo, en un alarde de perspicacia, advirtió que estos aparatos representan un "riesgo", no porque te dejen sin el cambio de las tortillas, sino porque, sorpresivamente, se generan aglomeraciones en los lugares donde las instalan. ¿Quién lo diría? Pones una máquina de apuestas y la gente se junta a apostar. Brillante deducción.
Pero la burocracia no se detiene ahí. Para lidiar con esta tecnología de punta (que lleva décadas existiendo), ahora resulta que se requiere una exhaustiva "revisión jurídica y administrativa" para determinar responsabilidades, tarea que están atendiendo junto con instancias federales y municipales. Al parecer, se necesita a los tres niveles de gobierno para deducir si un mini-casino ilegal es, en efecto, ilegal.
El misterio de los jóvenes y las "sustancias mágicas"
Como si el descubrimiento del funcionamiento tipo casino no fuera suficiente shock para el sistema, durante operativos con nombres de película de acción como "El Gigante" y "Blindaje Aguascalientes", las autoridades notaron otro fenómeno extrañísimo: estas aglomeraciones pueden convertirse en focos de consumo de sustancias o conflictos.
En un giro de tuerca digno de la serie La Ley y el Orden, el funcionario explicó que durante los operativos han encontrado jóvenes en estos espacios y, ¡oh sorpresa!, algunos traían enervantes. Pero no saquemos conclusiones precipitadas, por favor. Aunque encontraron drogas y apuestas en el mismo metro cuadrado, Martínez Romo aclaró que aún no tienen acreditada una relación directa con actividades delictivas organizadas.
Por eso, ahora se ven obligados a realizar investigaciones "más profundas" a través del Ministerio Público para confirmar si hay vínculos ilícitos. Porque claro, encontrar apuestas clandestinas y drogas en el mismo local podría ser solo una terrible coincidencia, ¿verdad?
