Si pensabas que la economía familiar en Aguascalientes estaba blindada gracias al tío que se fue al norte a trabajar de sol a sol, hay malas noticias: el "Súper Peso" está arruinando la fiesta. Resulta que esa moneda fuerte que tanto presume la 4T sirve de muy poco cuando lo que recibes son dólares que cada vez valen menos.
La caída libre (y no es atracción de la feria)
Saquen los pañuelos, porque las cifras dan ganas de llorar. Entre enero y septiembre de 2025, a Aguascalientes llegaron 696.5 millones de dólares, lo que suena a muchísimo dinero hasta que te das cuenta de que en el mismo periodo del año anterior habían llegado 714.1 millones.
Así es, tuvimos una caída interanual cercana al 2.5%. Parece poco, pero explícaselo a las familias que ya contaban con ese dinero para la colegiatura o la carne asada. Aunque el volumen sigue siendo alto, la realidad es que la capacidad de inversión de las familias se está encogiendo más rápido que una playera barata en la secadora.
Dólar barato, pobreza cara
Es aquí donde entra el villano favorito de esta historia: el tipo de cambio. Con el dólar rondando los 17.30 pesos, el poder adquisitivo de los hogares receptores se está esfumando. Los académicos de la Universidad Panamericana, en un ataque de sinceridad, ya explicaron que, aunque el peso fuerte contenga la inflación, hace que las familias reciban menos pesos por sus dólares, golpeando directamente su poder de compra.
¿Y saben qué es lo más irónico? Este fenómeno podría quitarles las ganas a los paisanos de mandar dinero. Básicamente, el mensaje económico es: "¿Para qué te esfuerzas allá si aquí te rinde la mitad?".
Adiós al imperio de los Abarrotes
Lo más triste de este drama financiero es quién termina pagando los platos rotos: el emprendedor local. Según Rosy Meza, de Fuerza Migrante, la gran mayoría de estas remesas se usaban para el negocio más original y nunca antes visto en México: la tienda de abarrotes.
Sí, esas tienditas que son el "emprendimiento más común" financiado por remesas ahora están bajo presión,. Con menos flujo de efectivo y un dólar anémico, el sueño de ser el magnate de los Cheetos y la Coca-Cola en tu colonia se ve cada vez más lejano.
¿La solución brillante? Diversificar. Ahora nos sugieren que, en lugar de vender papitas, nos pongamos a hacer "producción artesanal" para aprovechar el "consumo de nostalgia" en Estados Unidos. Porque claro, nada dice "estabilidad económica" como tener que venderle jarritos de barro al mismo pariente que ya no le alcanza para mandarte la remesa completa.
En resumen, Aguascalientes recibe menos dinero, el dólar no rinde y tu proyecto de tiendita pende de un hilo. Pero hey, al menos el peso está "fuertote". ¡Felicidades!
