La Secretaría de Seguridad Pública Municipal (SSPM) ha bajado del Olimpo burocrático para iluminarnos con su sabiduría ancestral: van a refo...
La Secretaría de Seguridad Pública Municipal (SSPM) ha bajado del Olimpo burocrático para iluminarnos con su sabiduría ancestral: van a reforzar el operativo contra motociclistas. Sí, leíste bien. Ese mismo cuento que nos han narrado cientos de veces y que tiene la misma credibilidad que un billete de tres pesos.
Resulta que ahora, en un arranque de productividad febril, nos presumen que en lo que va del 2026 han hecho la friolera de 388 revisiones. ¡Cuidado, no se vayan a herniar del esfuerzo!. Mientras tanto, en el mundo real —ese que al parecer la Policía Vial observa desde un telescopio en Marte—, basta asomarse a la ventana cualquier día, a cualquier hora, para ver el verdadero "circo de dos ruedas".
Las "supuestas leyes" y el arte de ignorarlas
Dicen las autoridades, con una solemnidad que casi conmueve, que las infracciones más comunes son el exceso de velocidad, no traer casco, andar sin placas y —mi favorita personal— transportar a más de dos pasajeros. ¡Vaya descubrimiento!
Pero aquí va la verdadera joya de la corona: nos piden que respetemos las normas para "cuidar la integridad". ¡Ja! Primero tendría que existir una Policía Vial que verdaderamente supervise y ponga orden, y no esos seres mitológicos que aparecen solo para la foto del comunicado de prensa.
Es un espectáculo dantesco ver pasar familias enteras en una motoneta: el papá manejando, la mamá atrás haciendo malabares con las bolsas del súper, y en medio, niños menores de 12 años sin el menor recato ni protección, aferrándose a la vida como garrapatas al perro. ¿Y la autoridad? Bien, gracias. Seguramente redactando el próximo boletín sobre lo mucho que les preocupa nuestra seguridad.
Resultados: Cero (pero con muchas cifras)
Nos bombardean con números: 5,955 revisiones en 2025. ¡Bravo! Lástima que en las calles la anarquía siga reinando. Los motociclistas siguen creyendo que los semáforos son sugerencias decorativas y que las banquetas son carriles exclusivos para ellos.
La SSPM exhorta a "no realizar maniobras que pongan en riesgo su vida". Qué ternura. Lo que realmente deberían exhortar es a sus propios elementos a salir de la cueva y hacer su trabajo. Porque mientras sigan fingiendo que controlan algo, nosotros seguiremos viendo el desfile diario de la imprudencia, donde la única ley que se respeta es la de la selva.
Así que ya saben, ciudadanos de a pie y automovilistas: sigan esquivando motos y rezando a su santo de preferencia, porque si esperan que la autoridad ponga orden, mejor esperen sentados, pues al fin y al cabo, lo han dicho cientos de veces.
Resulta que ahora, en un arranque de productividad febril, nos presumen que en lo que va del 2026 han hecho la friolera de 388 revisiones. ¡Cuidado, no se vayan a herniar del esfuerzo!. Mientras tanto, en el mundo real —ese que al parecer la Policía Vial observa desde un telescopio en Marte—, basta asomarse a la ventana cualquier día, a cualquier hora, para ver el verdadero "circo de dos ruedas".
Las "supuestas leyes" y el arte de ignorarlas
Dicen las autoridades, con una solemnidad que casi conmueve, que las infracciones más comunes son el exceso de velocidad, no traer casco, andar sin placas y —mi favorita personal— transportar a más de dos pasajeros. ¡Vaya descubrimiento!
Pero aquí va la verdadera joya de la corona: nos piden que respetemos las normas para "cuidar la integridad". ¡Ja! Primero tendría que existir una Policía Vial que verdaderamente supervise y ponga orden, y no esos seres mitológicos que aparecen solo para la foto del comunicado de prensa.
Es un espectáculo dantesco ver pasar familias enteras en una motoneta: el papá manejando, la mamá atrás haciendo malabares con las bolsas del súper, y en medio, niños menores de 12 años sin el menor recato ni protección, aferrándose a la vida como garrapatas al perro. ¿Y la autoridad? Bien, gracias. Seguramente redactando el próximo boletín sobre lo mucho que les preocupa nuestra seguridad.
Resultados: Cero (pero con muchas cifras)
Nos bombardean con números: 5,955 revisiones en 2025. ¡Bravo! Lástima que en las calles la anarquía siga reinando. Los motociclistas siguen creyendo que los semáforos son sugerencias decorativas y que las banquetas son carriles exclusivos para ellos.
La SSPM exhorta a "no realizar maniobras que pongan en riesgo su vida". Qué ternura. Lo que realmente deberían exhortar es a sus propios elementos a salir de la cueva y hacer su trabajo. Porque mientras sigan fingiendo que controlan algo, nosotros seguiremos viendo el desfile diario de la imprudencia, donde la única ley que se respeta es la de la selva.
Así que ya saben, ciudadanos de a pie y automovilistas: sigan esquivando motos y rezando a su santo de preferencia, porque si esperan que la autoridad ponga orden, mejor esperen sentados, pues al fin y al cabo, lo han dicho cientos de veces.
