La ciudad de Aguascalientes ha sido testigo de un milagro bíblico, o al menos eso es lo que nos quieren informar con el rimbombante operativ...
La ciudad de Aguascalientes ha sido testigo de un milagro bíblico, o al menos eso es lo que nos quieren informar con el rimbombante operativo “Blindaje Total Aguascalientes”. Porque, claro, nada como desplegar un pequeño ejército para revisar si el DJ de un antro se pasó de decibeles.
El Despliegue de los Avengers BurocráticosEn un acto de heroísmo administrativo sin precedentes, se armó un “frente interinstitucional” digno de una invasión extranjera. Tuvimos a la Secretaría de Seguridad Pública del Estado, al Ejército Mexicano, a la Guardia Nacional, a la Fiscalía General y a la Policía Municipal. ¿Su misión suicida? ¿Desmantelar un cártel? ¿Detener una red de trata? No, señores. Su titánica labor fue servir de escoltas de lujo para los inspectores de la Dirección de Reglamentos Municipales.
Imaginen la escena: un comando de fuerzas federales con armas largas entrando a un bar en Avenida Las Américas o Colosio, no para abatir criminales, sino para asegurarse de que el gerente tenga la licencia de funcionamiento vigente y el permiso de uso de suelo enmicado. ¡Qué valor! ¡Qué audacia!
La Fantasía de los "27 Inmaculados"
Lo más hilarante de este circo es el resultado oficial. Según el secretario de Seguridad Pública, Antonio Martínez Romo —quien jura que esto "no tiene un carácter punitivo" (seguro, los rifles son de utilería para animar la fiesta)—, se revisaron 27 establecimientos y ¿adivinen qué? Todos, absolutamente todos, cumplieron con la normatividad.
Permítanme reírme un poco. Nos quieren hacer creer que en 27 antros y bares, un sábado por la noche, no hubo ni un solo incidente, ni una irregularidad, ni una sola conducta antisocial. ¡Vaya! Al parecer, los comensales de bebidas espirituosas de Aguascalientes son los más educados del planeta, y los dueños de bares son monjes franciscanos devotos a la ley. Según el reporte, "el operativo concluyó sin incidentes" y sin novedades. O los inspectores son ciegos, o los clientes se convirtieron en estatuas de sal al ver entrar a la Guardia Nacional.
Mucho Ruido (Literalmente) y Pocas Nueces
El objetivo, nos dicen, era "detectar y prevenir conductas antisociales" y, mi favorito personal, "supervisar el respeto a los niveles permitidos de ruido". Es conmovedor ver a la milicia preocupada por la contaminación auditiva. Nada te hace sentir más seguro y tranquilo en tu mesa que un convoy verificando que la música no moleste a los vecinos.
En fin, celebremos este "Blindaje Total" que ha logrado lo imposible: convertir la vida nocturna de Aguascalientes en un convento, al menos en los reportes oficiales. Las autoridades se palmearon la espalda confirmando que la coordinación es clave para esta "convivencia pacífica". Claro, la paz es fácil cuando tienes a un batallón revisando portavasos.
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