Mientras en los pasillos de la justicia federal se acumula el polvo sobre el expediente que cuestiona si la Presidencia del Supremo Tribuna...
Mientras en los pasillos de la justicia federal se acumula el polvo sobre el expediente que cuestiona si la Presidencia del Supremo Tribunal de Justicia es legítima o una simple fantasía administrativa, la protagonista de esta tragicomedia, María José Ocampo Vázquez, parece vivir en una realidad alterna. Sí, hablamos de esa figura que, al parecer, confunde el "Hacer Justicia" con el "Hacerse notar" en las redes sociales.
Resulta que la Asociación de Abogados Especialistas en Derecho Administrativo de Aguascalientes (AEDA), encabezada por un desesperado Sergio Guillermo Lozano Galindo, ya tuvo que ir a tocarle la puerta al Primer Tribunal Colegiado para recordarles que el calendario existe. Y es que, según los que saben leer la ley, el plazo de 40 días para resolver si el nombramiento de la "Presidenta" es válido o no, ya pasó a mejor vida.
Pero, ¿Qué importan los plazos legales o la certeza jurídica de uno de los tres poderes del Estado? Lo verdaderamente urgente parece ser encontrar el ángulo perfecto para la foto del boletín. Es irónico que mientras los abogados claman por "certeza jurídica" y denuncian posibles irregularidades en los artículos de la Ley Orgánica, la Magistrada Presidenta ande más ocupada fungiendo como invitada de lujo en cuanto evento público se le cruza.
Se la pasa más de acompañante, sonriendo para la cámara y alimentando el ego en Facebook, que arrastrando el lápiz en su oficina. Tal parece que su interpretación de la "justicia pronta y expedita" se refiere a la velocidad con la que suben las historias a Instagram y no a resolver los problemas del tribunal.
Y ni hablemos de su estrategia de comunicación, si es que a ese desastre se le puede llamar estrategia. Su relación con los medios locales es tan cálida como un abrazo de suegra, caracterizada por un manejo torpe. La realidad es dura, pero hay que decirla: si no fuera porque desde Palacio de Gobierno le echan la mano (y el salvavidas), su gestión pasaría completamente de noche, irrelevante y gris, salvo por el colorido de sus fotos de perfil.
Los abogados de la AEDA advierten que si no hay respuesta pronto, irán al Tribunal de Disciplina Judicial para acusar que se están pasando los plazos por el "arco del triunfo". Pero no se preocupen, seguramente para cuando eso pase, nuestra Magistrada ya tendrá listo un nuevo álbum de fotos titulado: "Aquí, casual, ignorando la impugnación".
Al final, queda la duda: ¿Tenemos una Presidenta del Poder Judicial o una socialité con toga prestada?
Resulta que la Asociación de Abogados Especialistas en Derecho Administrativo de Aguascalientes (AEDA), encabezada por un desesperado Sergio Guillermo Lozano Galindo, ya tuvo que ir a tocarle la puerta al Primer Tribunal Colegiado para recordarles que el calendario existe. Y es que, según los que saben leer la ley, el plazo de 40 días para resolver si el nombramiento de la "Presidenta" es válido o no, ya pasó a mejor vida.
Pero, ¿Qué importan los plazos legales o la certeza jurídica de uno de los tres poderes del Estado? Lo verdaderamente urgente parece ser encontrar el ángulo perfecto para la foto del boletín. Es irónico que mientras los abogados claman por "certeza jurídica" y denuncian posibles irregularidades en los artículos de la Ley Orgánica, la Magistrada Presidenta ande más ocupada fungiendo como invitada de lujo en cuanto evento público se le cruza.
Se la pasa más de acompañante, sonriendo para la cámara y alimentando el ego en Facebook, que arrastrando el lápiz en su oficina. Tal parece que su interpretación de la "justicia pronta y expedita" se refiere a la velocidad con la que suben las historias a Instagram y no a resolver los problemas del tribunal.
Y ni hablemos de su estrategia de comunicación, si es que a ese desastre se le puede llamar estrategia. Su relación con los medios locales es tan cálida como un abrazo de suegra, caracterizada por un manejo torpe. La realidad es dura, pero hay que decirla: si no fuera porque desde Palacio de Gobierno le echan la mano (y el salvavidas), su gestión pasaría completamente de noche, irrelevante y gris, salvo por el colorido de sus fotos de perfil.
Los abogados de la AEDA advierten que si no hay respuesta pronto, irán al Tribunal de Disciplina Judicial para acusar que se están pasando los plazos por el "arco del triunfo". Pero no se preocupen, seguramente para cuando eso pase, nuestra Magistrada ya tendrá listo un nuevo álbum de fotos titulado: "Aquí, casual, ignorando la impugnación".
Al final, queda la duda: ¿Tenemos una Presidenta del Poder Judicial o una socialité con toga prestada?
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