Es inevitable felicitarnos porque ya somos parte de un selecto club. Gracias a las más de 600 mil unidades de motor que circulan por la capital, nuestras calles ya están haciendo estragos dignos de una metrópoli apocalíptica. Pero no se preocupen, porque nuestras brillantes autoridades de la Secretaría de Seguridad Pública y Vialidad ya hicieron la parte más difícil de su trabajo: identificar que existe un problema.
¡Aplausos!
Según su "ardua" investigación, ya sabemos cuáles son los cinco cruceros que colapsan todos los días y se convierten en un infierno sobre el asfalto, y básicamente son losmismos que siempre padecemos los aguascalentenses: Siglo XXI y José María Chávez; Tercer Anillo y Boulevard Guadalupano; Avenida Tecnológico y Ojocaliente; Avenida Aguascalientes y Cotorinas y por supuesto Adolfo Ruiz Cortines y bulevar Juan Pablo II. Qué gran novedad.
Ahora, uno pensaría que al tener identificados estos puntos rojos, la estrategia sería mandar elementos para gestionar el flujo, ¿verdad? Pues no. Eso sería demasiado lógico.
La realidad es una joya de la ironía burocrática: la Policía Vial del municipio de Aguascalientes brilla por su ausencia en estos lugares, precisamente en las horas pico. Sí, leíste bien. Justo en el momento en que el caos reina y la civilización pende de un hilo, nuestros oficiales deciden jugar a las escondidillas.
¿Y cuál es la gran solución que ofrecen las autoridades ante este desastre que ellos mismos vigilan de lejos? Pues nos regalan consejos dignos de un galleta de la fortuna: recomiendan extremar precauciones, respetar la velocidad y salir con tiempo de anticipación.
Así que ya lo saben, la próxima vez que estén atorados en el tráfico de Avenida Aguascalientes, no busquen a un agente de tránsito. Seguramente están muy ocupados "identificando" más problemas desde la comodidad de una oficina, mientras tú disfrutas del colapso vial en primera fila.
