¡Paren las prensas y saquen el papel picado digital! Ayer 2 de febrero de 2026, Aguascalientes se vistió de gala... o bueno, al menos sus Community Managers se despertaron temprano. Se conmemoró el 174 aniversario del nacimiento de José Guadalupe Posada, el mero padre de la gráfica mexicana, y nuestras amadas instituciones culturales decidieron tirar la casa por la ventana. ¿Cómo? Pues limitándose a recordar la fecha con puras publicaciones de Facebook. ¡Qué derroche de creatividad y presupuesto!
Es conmovedor ver cómo el legado del hombre que ilustró desde El Jicote hasta los crímenes de la Revolución se reduce hoy a un "post" diseñado para ganar likes fáciles. Posada, quien se partió el lomo trabajando en talleres desde León hasta la Ciudad de México y colaborando con el legendario Vanegas Arroyo, seguramente estaría muriéndose de la emoción (otra vez) al ver que su "interés público local" se mide en reacciones de "Me importa".
La ironía es tan fina que parece un grabado. El creador de la Calavera garbancera —esa que Diego Rivera después hizo famosa y todo mundo se tatúa— se dedicó a retratar las vanidades de la vida a través de la muerte. Y hoy, las autoridades le dan la razón de la forma más cínica posible. Como bien decía Octavio Paz: “La muerte es un espejo que refleja las vanas gesticulaciones de la vida”. Pues bien, el espejo institucional de hoy refleja una pereza monumental.
No olvidemos que el buen Don Lupe ya tiene experiencia en ser ignorado por el sistema. Después de ilustrar a todo México, falleció el 20 de enero de 1913 y acabó en una fosa sin identificar en el Panteón de Dolores, como cualquier hijo de vecino. Tal parece que, para la burocracia cultural, mantenerlo en el olvido (o en el feed de noticias que desaparece en dos días) es la mejor manera de honrar esa tradición de anonimato.
Así que, ¡felicidades, Posada! Tu obra está en museos internacionales, pero en tu tierra, tu fiesta de cumpleaños no pasa de ser un meme institucional. Ojalá tengas mejor suerte el próximo siglo.
