El Senado de la República logró un avance digno de la ciencia ficción: se dieron cuenta de que las casas de los trabajadores del Estado deben ser habitables. En un arranque de sentido común muy poco común, el pleno aprobó por unanimidad, con 100 votos a favor, una reforma a la Ley del ISSSTE para incorporar el revolucionario concepto de “vivienda adecuada”.
¿Y qué significa esta utopía arquitectónica en nuestro país? Según las ilustres palabras de la senadora panista Gina Gerardina Campuzano, esto implica lujos verdaderamente exóticos, como lograr “que el agua llegue a la cocina y no se dependa de una pipa una vez por semana” o, agárrense, que “prender la luz no sea un lujo”. ¡Bienvenidos al siglo XXI, burócratas de México!
Pero la benevolencia legislativa no se detiene ahí. La adecuación de la ley también busca evitar que los trabajadores mueran asados en verano, exigiendo que las viviendas "protejan de temperaturas extremas y no representen un riesgo para la salud". La senadora ecologista María del Rocío Corona Nakamura aportó otra joya de la lógica humana: apuntó que no es buena idea que los más de 36 mil créditos hipotecarios (equivalentes a más de 32 mil millones de pesos) que entregó el ISSSTE en 2024 sirvan para financiar viviendas que pongan en riesgo la estabilidad o la salud de las personas. Una deducción brillante, sin duda.
Además, se dieron cuenta de que viajar cuatro horas al trabajo no es exactamente calidad de vida. Por eso, ahora prometen que la ubicación de estas casas facilitará el acceso al trabajo y la escuela, evitando que el traslado diario sea "un castigo". Y por supuesto, la reforma también blinda a los derechohabientes contra el despojo por fraudes, intimidación o abusos. Al parecer, antes de esto, que te robaran tu patrimonio a base de engaños era un riesgo laboral aceptable.
Ahora, la iniciativa pasará a la Cámara de Diputados para continuar su proceso.
Así que ya lo sabes. Si eres trabajador del Estado, pronto tendrás una casa firme, con agüita en la cocina y luz eléctrica. Podrás refugiarte en ella de las temperaturas extremas y ver las noticias desde tu sala... noticias donde te enterarás de que allá afuera la Marina tiene que rescatar a turistas de bloqueos carreteros en Nayarit, o de cómo inocentes madres de familia salen de misa solo para perder la vida como "daño colateral" en los operativos contra capos como el recién fallecido "Mencho".
Pero bueno, ¡no seamos pesimistas! El mundo exterior podrá ser una zona de guerra, pero al menos tu nueva casa de interés social cumplirá con "estándares mínimos de calidad" y nadie te la va a quitar con fraude. ¡Gracias, Senado!
